Un director de cine ruso perseguido por Putin presenta película en el Festival Cannes

ATLAS ESPAÑA

Tres veces el Festival le ha tendido la mano. Pero es la primera vez que el director ruso Kirill Serébrennikov pisa la alfombra de Cannes. Ya se encargaba Putin de tenerlo bajo arresto para frustrar la invitación del certamen. Esta vez, Kirill trae a concurso una película incómoda por tocar de lleno la homosexualidad en un país que la castiga. Y hacerlo además, utilizando uno de sus mitos, el compositor Piotr Tchaikovsky. A través de su mujer, nos va dibujando un hombre egoísta, que se casa por dinero, que prefiere la compañía de hombres y que termina abandonando a su enamorada esposa. Tan firme ha sido condenando la guerra como tratando de hacer entender que el boicot a la cultura rusa debe parar. La guerra de Ucrania presente también con la película del lituano Mantas Kvedaravicius asesinado en Mariupol por soldados rusos. Su prometida que le acompañaba ha hecho lo imposible por traer hasta Cannes lo rodado allí para rendirle así un homenaje póstumo.- Redacción-