Boris Johnson . / Reuters

El desafío británico calienta la reunión de comisarios europeos

La UE tenía previsto trasladar a Londres soluciones «pragmáticas» para romper el actual bloqueo sobre el estatus de Irlanda del Norte

SALVADOR ARROYO Corresponsal en Bruselas

El giro de guión que Boris Johnson pretende imponer al acuerdo del 'brexit', y más en concreto su pretensión de cambiar el protocolo entre Irlanda y Ulster apartando al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de la supervisión de eventuales disputas, altera sin duda el contenido de la reunión prevista para este miércoles del cónclave de comisarios en Bruselas.

Bajo la presidencia de Ursula von der Leyen, el Colegio tendrá encima de la mesa este asunto candente justo cuando se esperaba que Maros Sefcovic, el comisario interlocutor de David Frost, trasladase a Londres unas condiciones más flexibles para la ejecución de los controles aduaneros en la zona. Lo que el político eslovaco definió como soluciones «pragmáticas» para romper el actual bloqueo sobre el estatus de Irlanda del Norte.

En todo caso, se prevé que el hilo medular del mensaje que Bruselas trasladará a Londres sea la negativa a rehacer el Protocolo irlandés y, por supuesto, la supervisión del TJUE (como se remarcó insistentemente antes, durante y tras el acuerdo) es innegociable.

Polonia

Otro de los temas incómodos que estará este miércoles en las discusiones de los comisarios (aunque formalmente tampoco figura en la agenda) es Polonia y el desafío de su Tribunal Constitucional a la supremacía del derecho europeo.

Hasta el 2 de diciembre no se espera un dictamen de la alta corte de Luxemburgo sobre los recursos presentados por Hungría y Polonia contra el acuerdo del Parlamento Europeo y el Consejo de condicionar los fondos europeos al respeto a los principios del Estado de Derecho en la UE.