Política /Internacional

Cuba se mueve sin Fidel

13/08/2017

El sol no perdona! Como está el indioooo!!!», exclama, entre jadeos, una morena jaranera que apenas logra subir los escalones para llegar a casa. En pleno verano, Cuba es una suerte de Edén vaporoso donde confluyen singularidad, misticismo y espíritu de resistencia.

Hoy se cumplirán 91 años del nacimiento de un líder que conmocionó a la pequeña isla antillana, y ¿por qué no? al planeta, entre adeptos y detractores. En 1926, abrió los ojos al mundo Fidel Castro Ruz en la finca Birán, actual provincia de Holguín.

Muchos vaticinaron que Cuba no sobreviviría a su fallecimiento, acaecido el 25 de noviembre de 2016, sin embargo, ni la sequía, ni los escollos de la tambaleante economía, ni la incertidumbre ante las posibles ocurrencias un Trump haciendo de las suyas con las barras y las estrellas, podrán socavar esa llama de optimismo que arde en la sonrisa de los niños y el sudor de los obreros en este rincón del orbe.

Por primera vez el pueblo cubano, acostumbrado a festejar durante décadas el onomástico de quien fuera su presidente, no lo tendrá físicamente este domingo 13. Resulta extraño desandar las calles y que apenas se hable del tema, y se exhiba poca propaganda.

«Es duro no tenerlo para este aniversario. Tengo a Fidel todo el tiempo en mi corazón. Gracias a él hoy tengo un techo seguro», dice Ada Soler, desde el portal de su casa en La Habana. Durante veinte años trabajó en una microbrigada para la construcción de obras sociales y, como premio, obtuvo su vivienda.

Cerca está la farmacia donde labora Yamile Fraginal: «Será un día muy triste. Pero hasta ahora no habido ninguna convocatoria para un acto de recordación. Igual hay que seguir adelante», asegura.

En general, se piensa que la sobriedad en cuanto al tema responda a la petición que hiciera el exmandatario antes de su deceso, luego fue aprobada como ley por la Asamblea Nacional del Poder Popular, donde se refrenda la prohibición de levantar tarjas ni bautizar calles o poblados con el nombre de Fidel.

Durante esta semana ha sido titular en los medios de prensa oficiales los homenajes que preparan las instituciones culturales y las principales organizaciones de masas. Destacan la jornada especial que dedica la Feria Arte en la Rampa, desde el centro de la capital, así como las celebraciones por el Día Mundial de la Juventud, pero al parecer estas iniciativas tienen una repercusión muy somera en el plano más popular. Otros temas marcan la controversia en la agenda pública.

En los campos y ciudades, una ola de comentarios con diversos matices se propaga con fuerza superior a las epidemias del dengue, el virus zika, y la conjuntivitis, típicas del período estival en el país. Y es que a inicios del presente mes, el gobierno decidió suspender por un tiempo el otorgamiento de licencias para ejercer el trabajo por cuenta propia, modalidad que desde hace seis años fomenta el emprendedurismo y los negocios privados.

Habrá que esperar hasta tanto culmine el proceso de aprobación de las normas jurídicas pertinentes para vender discos, productos agropecuarios u operar equipos de fabricación rústica en la isla antillana. Por otro lado, los estadios comienzan a llenarse tras comenzar los primeros juegos de la Serie Nacional de Beisbol, el deporte preferido de los cubanos.

Y con estos tonos se mueve Cuba, a pesar de los reveses. Aunque no haya grandes celebraciones esta vez, ni siquiera luto anunciado, el 13 de agosto y la estampa del líder de la Revolución serán recordados por la mayoría. Difícilmente haya un cubano, comprometido o no con el sistema político imperante, que al amanecer este domingo, tarde en exclamar: «Caramba, hoy es cumpleaños de Fidel».