Los ciudadanos de Mariúpol cuentan el horror vivido en la ciudad sitiada de Zaporiyia

ATLAS ESPAÑA

Después de más de dos meses en una Mariúpol sitiada llegan a Zaporiyia con sus fuerzas al límite. "Nos bombardeaban día y noche", asegura Volodymir.Evgenyv explica que tras la destrucción los rusos chantajearon a la gente para que limpiara las calles a cambio de comida.A sus 80 años Ludmila también ha logrado escapar del infierno. Nos cuenta que su casa fue destruida, que sus vecinos murieron y que ha pasado el último mes atrapada en un sótano.Junto a ella su nieto Daniel, de 17 años. Intentaron salir varias veces -explica- pero las tropas rusas no los dejaron.Abatidos por tanto sufrimiento, en esta carpa se registran. Los que tienen familia la esperan aquí, y al resto se les busca un alojamiento. El principio de un viaje hacia una nueva vida algo más lejos de las bombas.-Redacción-