Cae una banda que suplantó al Banco Vaticano para conseguir fondos

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02/02/2018

Cuatro personas, tres de nacionalidad española y una colombiana, han sido detenidas por la Policía en Fuengirola (Málaga) como presuntas integrantes de una organización que suplantaba al Instituto de Obras para la Religión, más conocido como Banco Vaticano, para conseguir fondos.

Las investigaciones se iniciaron a raíz de un comunicado de la Gendarmería Vaticana que advertía de la existencia de personas usurpadoras de su imagen, símbolos e identidad, aunque se ignoraban los fines que pretendían, ha informado hoy la Policía en un comunicado.

Dichos individuos usaban vehículos de lujo rotulados con el escudo vaticano y unas oficinas en Fuengirola, a través de las cuales mantenían actividad mercantil con numerosas empresas de todo el mundo para conseguir firmar acuerdos de relaciones comerciales y asesoramiento sin un cometido exacto.

Los detenidos firmaron cientos de contratos, a través de los cuales obtuvieron importantes beneficios al suplantar a la entidad bancaria vaticana, que carece de sedes fuera de la propia Ciudad del Vaticano.

La Policía, que no descarta nuevas detenciones, ha localizado una gran cantidad de documentación que acredita dicha actividad y ha intervenido un velero en el puerto deportivo de Fuengirola, y varios vehículos de marcas como Maserati, Bentley, Mercedes o Lancia.

También han sido intervenidos 64.000 euros en una cuenta corriente del principal sospechoso, numerosos relojes de lujo, material informático, lingotes de plata, terminales TPV, un arma de fogueo y 5.000 euros en metálico.

Las investigaciones de la denominada Operación Truffa no concluirán hasta que pueda estudiarse en profundidad la gran cantidad de documentación intervenida.

El principal inculpado se presentaba como "Doctor Excmo. Sr. Embajador y Presidente Vitalicio de la Fondazione OPS&IOR Vaticanae (S.C.V.) Santa Sede, Cortile Sisto V, Estado del Vaticano", como puede leerse en la página web falsificada por la propia organización ahora desarticulada.

El cabecilla de la organización, además de hacerse pasar por un supuesto miembro del Cuerpo Diplomático Vaticano, también poseía documentos falsificados que le acreditaban como embajador de la República de Cuba y disponía de una amplia red de empresas con las que operaba para lograr sus objetivos.

Además, rodeaba toda su actividad del lujo y del boato necesarios para conseguir convencer a las víctimas de su supuesta autoridad y de sus amplias relaciones con los mencionados organismos oficiales.

Los detenidos han sido puestos a disposición del juzgado de Instrucción de Guardia de Fuengirola, y siguen las investigaciones para determinar la cantidad exacta de víctimas existentes en numerosos países de todo el mundo, así como para comprobar el total del importe conseguido como fruto de la estafa.