Breivik asegura que renuncia a la violencia pero no a su objetivo de imponer la ideología nazi en Noruega

ATLAS ESPAÑA

Tras colgar a la vista del juez un índice con los principales puntos de su intervención, Breivik ha asegurado que es un hombre distinto al que cometió los atroces crímenes. Se ha atrevido a decir que la culpa fue de los que le lavaron el cerebro a través de internet. Y ha dado su palabra de honor de que renuncia a la violencia, aunque no a su objetivo de imponer la ideología nazi en Noruega y todo occidente. Contra ese alegato, la fiscalía sostiene que sigue siendo un peligro y que la vista solo sirve para reavivar el dolor de las familias de sus víctimas. Breivik mató a ocho personas con un coche bomba y después asesinó a tiros a otras sesenta y nueve, la mayoría adolescentes, que participaban en un campamento de verano del Partido Laborista. Aunque está condenado a veintiún años, podría seguir en prisión indefinidamente si se le considera una amenaza para la sociedad. Breivik ya perdió otro juicio tras acusar al estado noruego de "trato inhumano". Se demostró que en su celda de tres habitaciones tenía televisión, consola de juegos y reproductor de DVD.- Redacción-