El presidente chino, Xi Jinping, este sábado en Pekín en un acto conmemorativo. / n. celis / afp

El presidente chino advierte que «debe conseguirse» la unificación con Taiwán

Xi Jinping avisa a EE UU de que la situación de la isla y su estatus «es un asunto puramente interno de China, que no admite interferencias externas»

R. C. Pekín

El presidente chino, Xi Jinping, aseveró este sábado que la unificación con Taiwán «debe conseguirse y se conseguirá». Así se expresó durante un mensaje televisado para celebrar el aniversario de la revolución de 1911 que llevó a la fundación del gigante asiático. El mandatario afirmó que el camino hacia la unificación «serviría mejor a los intereses de la nación» mediante medios pacíficos, pero también advirtió a «aquellos que olvidan su herencia» que no acabarán bien, informa la agencia Bloomberg.

«Los compatriotas de ambos lados del Estrecho de Taiwán deben estar en el lado correcto de la historia y unirse para lograr la reunificación completa de China y el rejuvenecimiento de la nación», añadió Xi. «Aquellos que olvidan su herencia, traicionan a su patria y buscan dividir el país no tendrán un buen final«, comentó igualmente, antes de agregar que estas personas »serán despreciadas por la gente y condenadas por la Historia«.

Por último, el mandatario avisó a terceros actores, fundamentalmente Estados Unidos aunque no le citó de forma expresa, de que la cuestión de Taiwán «es un asunto puramente interno de China, que no admite interferencias externas», según Europa Press.

Efectos «catastróficos»

Las palabras del líder chino llegan después de que Taiwán advirtiera esta semana de las «consecuencias catastróficas» que podría acarrear que la isla caiga en manos de Pekín, una alerta que deriva de la grave violación de la «paz regional» por parte del régimen, cuyo Ejército envió unos 150 aviones de combate en los primeros cuatro días de octubre.

Esto ha sido visto desde Pekín como una demostración de «fuerza» y ha recibido duras críticas internacionales, especialmente de EE UU, comprometido con la defensa de la isla. De hecho, esta semana se ha informado que Washington lleva al menos un año entrenando a las fuerzas locales ante las «amenazas» de China.

Pekín considera Taiwán como una provincia más bajo su soberanía y ha asegurado que se controlará la zona incluso mediante el uso de la fuerza en caso de que sea necesario. Además, el Gobierno considera que las autoridades de la isla son separatistas.