Un palestino se pone a cubierto durante los enfrentamientos con las tropas israelíes en Yenín. / EFE

Mueren cuatro palestinos en una redada israelí en un campamento de refugiados en la Cisjornadia ocupada

El Ministerio de Sanidad palestino afirma que 44 personas han resultado heridas en los enfrentamientos

T. NIEVA

Al menos cuatro palestinos han muerto este miércoles durante una redada de las fuerzas de seguridad de Israel en un campamento de refugiados de la ciudad cisjordana de Yenín. En concreto, en la vivienda de la familia de un palestino responsable de un ataque perpetrado en abril contra un bar en Tel Aviv, suceso que se saldó con tres víctimas mortales.

El Ministerio de Sanidad palestino ha señalado en un mensaje en su cuenta en la red social Facebook que «el número de mártires en Yenín ha ascendido a cuatro» y ha agregado que otras 44 personas han resultado heridas en el marco de los enfrentamientos. Entre las víctimas mortales figura Abdulfazi Hazem, hermano de Raad Hazem, responsable de un atentado el 7 de abril en Tel Aviv y quien murió horas después en un tiroteo con las fuerzas de seguridad. Los otros tres fallecidos son Mohamed Alauné, Ahmed Alauné y Mohamad abu Naasé.

Las fuerzas de seguridad israelíes ya habían demolido la vivienda de Raad Hazem en el campamento de refugiados, si bien las autoridades de Israel han indicado que quieren que tanto su padre, que aplaudió públicamente las acciones de su hijo, como dos de sus hermanos acudan a declarar, tal y como recoge el diario 'The Times of Israel'.

Sospechosos de ataques armados

En este sentido, el Ejército israelí ha señalado en Twitter que el objetivo de la redada en Yenín era «detener a dos sospechosos implicados en varios ataques armados recientes» y ha agregado que «tras rodear la residencia en la que estaban, fue activado un artefacto explosivo y los sospechosos abrieron fuego contra las fuerzas de seguridad».

«Las fuerzas de seguridad respondieron abriendo fuego, en línea con los procedimientos, y los dos sospechosos murieron», ha manifestado, antes de confirmar que uno de ellos «era hermano del terrorista que asesinó a tres civiles israelíes» en el ataque en Tel Aviv. «Seguiremos actuando en la lucha contra el terrorismo», ha zanjado.

Un portavoz de la Policía Fronteriza israelí citado por 'The Times of Israel' ha recalcado que el objetivo era arrestar a Hazem y a Mohamed Alauné y ha detallado que ambos estuvieron detrás de varios tiroteos en los últimos meses, incluido uno contra un vehículo del Ministerio de Defensa. Así, ha recalcado que ambos planeaban «ataques significativos en el futuro próximo».

«Desprecio total por la vida»

Por su parte, el portavoz de la Presidencia de la Autoridad Palestina, Nabul abu Rudeina, ha acusado a Israel de «mostrar un desprecio total por la vida de los palestinos» y de «socavar la seguridad y la estabilidad regional». Así, ha apuntado que estos sucesos «no garantizarán a Israel legitimidad o seguridad», tal y como ha informado la agencia palestina de noticias WAFA.

Abu Rudeina ha manifestado que Israel «viola las leyes y normas internacionales» y ha hecho hincapié en que las autoridades israelíes y estadounidenses «han perdido su credibilidad porque sus acciones sobre el terreno chocan con sus llamamientos a la calma y la estabilidad», al tiempo que ha recalcado que «los comunicados de condena no son suficientes» y que «deben estar seguidos por acciones prácticas».

En esta línea se ha expresado el primer ministro palestino, Mohamad Shtayé, que ha lamentado que «la sangre de los palestinos está siendo usada para preparar la campaña electoral en Israel, en un momento en el que el mundo está preocupado con otras crisis internacionales». Por ello, ha pedido «el fin de la ocupación» y la creación de un Estado palestino en las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital.

Las autoridades de Israel pusieron la semana pasada en máxima alerta a las fuerzas de seguridad de cara a la celebración de las próximas festividades judías --el Rosh Hashaná, el Yom Kippur y el Sucot--, mientras que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) advirtió sobre las «repercusiones» que tendrían las visitas de fieles judíos a la Explanada de las Mezquitas durante estas fiestas.