Momento de la detención de Tomohiro Kato tras perpetrar el ataque, en 2008 / ap

Japón ejecuta a un hombre que mató a siete personas en 2008

Tomohiro Kato, cuarto ajusticiado en los últimos meses, protagonizó la masacre de Akihabara, que conmocionó al país

IÑIGO FERNÁNDEZ DE LUCIO | A. G.

Japón ha ejecutado este martes al autor de la masacre de Akihabara, que en 2008 mató a siete personas e hirió a otras diez en este barrio de la capital, Tokio. El atacante embistió a cinco personas con un camión -de las que murieron tres-, descendió del vehículo y comenzó a apuñalar a los viandantes, acabando con la vida de otras cuatro personas.

Según ha explicado el Ministerio de Justicia nipón, el sentenciado por el crimen, Tomohiro Kato, de 39 años, fue ajusticiado en la horca en el mismo centro penitenciario en el que se encontraba preso. Es el segundo ajusticiamiento en los últimos meses, después de que en diciembre la Justicia ejecutara a otros tres presos condenados por homicidio.

Según las autoridades niponas, Kato, que en el momento de la masacre tenía 25 años, hizo una «preparación meticulosa» del ataque y mostró una «fuerte intención de matar». Kato llevó a cabo la matanza el 8 de junio de 2008 y dijo a la policía que había ido «a Akihabara para matar gente, no importaba a quien matara».

Tomohiro Kato, en una foto de archivo de fecha desconocida / efe

Fue detenido en el sitio poco después de los ataques, en los que embistió con un camión alquilado a una multitud, antes de bajar del vehículo y apuñalar gente al azar. «Este es un caso muy doloroso que tuvo consecuencias gravísimas y conmocionó a la sociedad», ha dicho este jueves el ministro de Justicia, Yoshihisa Furukawa.

Hijo de un banquero, Kato, condenado a muerte en 2011, creció en la prefectura norteña de Aomori donde se graduó de un colegio de primer nivel. Falló en sus pruebas de ingreso a la universidad y posteriormente estudió mecánica automotriz.

Según los fiscales, su autoestima cayó en picado después de que una mujer con la que chateaba en internet dejó de enviarle correos electrónicos de forma abrupta cuando le envió una fotografía suya. Su enojo contra el público general creció cuando sus comentarios en un boletín público de internet, incluyendo sus planes de realizar la matanza, no generaron reacción alguna.

Arrepentimiento

A la espera del juicio, Kato le escribió a un taxista de 56 años, herido en la matanza, para expresarle su arrepentimiento. Las víctimas «estaban disfrutando sus vidas, tenían sueños, futuros prometedores, familias, amantes, amigos y colegas», escribió Kato, según una copia publicada en el semanario Shukan Asahi. También dijo que estaba arrepentido durante su audiencia en la Corte. «Permítanme aprovechar esta ocasión para pedir disculpas», dijo.

La ejecución de Kato es la primera aplicación de la pena capital en Japón desde diciembre pasado, cuando tres personas condenadas por asesinato fueron ejecutadas en la horca el mismo día.

Japón y Estados Unidos figuran entre los últimos países industrializados y democráticos que siguen aplicando la pena capital, un castigo que tiene amplio respaldo en la opinión pública japonesa.

El gobierno japonés cree que «no es apropiado» abolir la pena de muerte, teniendo en cuenta que «los crímenes atroces como los asesinatos en masa y los asesinatos durante los robos a mano armada siguen ocurriendo con frecuencia», dijo el martes el ministro de Justicia.

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