Recuento de papeletas en un centro de votación de Hong Kong. / afp

China logra el control absoluto del Parlamento de Hong Kong

Los candidatos afines a Pekín ganan todos los escaños en unos comicios «solo para patriotas» y con un mínimo histórico de participación

IVIA UGALDE

La reforma del sistema electoral de Hong Kong introducida por China a principios de año ha dado ya como resultado un Parlamento a la medida de Pekín. Sin opositores prodemocráticos y con la absoluta presencia de los llamados «patriotas», o lo que es lo mismo, fieles defensores del régimen de Xi Jinping. Ésa ha sido la principal lectura de los comicios legislativos celebrados este domingo en la excolonia británica entre fuertes medidas de represión amparadas en la Ley de Seguridad Nacional y con la participación más baja desde que este centro financiero dejó de estar bajo el control del Reino Unido en 1997.

A pesar de que solo acudió a las urnas el 30,2% de los 4,47 millones de votantes registrados, frente al 52,6% que ejerció su derecho en 2016, la jefa del Gobierno hongkonés, Carrie Lam, le otorgó absoluta legitimidad al resultado. «Estamos de vuelta en el camino correcto de 'un país, dos sistemas'», dijo, convencida de que la nueva composición del Consejo Legislativo será lo suficientemente «representativa». Y, además, envió una clara advertencia a los detractores de Pekín. «No podemos simplemente copiar y pegar el llamado sistema democrático o las reglas de países occidentales», aseguró.

Mientras Reino Unido, EE UU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda lamentaban en un comunicado conjunto la «erosión» de los derechos y libertades en la última cita electoral celebrada en la excolonia británica, el régimen chino opinaba lo contrario. En un libro blanco de 57 páginas publicado este lunes, China calificaba de «brillantes» las perspectivas de Hong Kong por «restaurar el orden» y haber «vuelto a encarrilar la democracia» tras la acción de las «fuerzas anti-sistema» y los «enemigos extranjeros» que, a su modo de ver, alteraron el orden con las protestas de 2019.

Nueva composición

El deseo por acallar las voces de la disidencia fue precisamente el que dio lugar en verano de 2020 a la Ley de Seguridad Nacional y a inicios de este año a una profunda reforma del sistema electoral hongkonés. Así, por primera vez, los candidatos fueron examinados por su grado de «patriotismo» y de lealtad hacia Pekín para poder ser elegibles. Además, China decidió reducir de aproximadamente la mitad a menos de una cuarta parte –20 escaños– la proporción de escaños que se podían designar directamente. De ese modo, del total de asientos de la Cámara –que pasaban de 70 a 90–, 40 eran escogidos por un comité afín al gigante asiático y los otros 30 por colectivos profesionales también simpatizantes con las políticas del Gobierno de Xi Jinping.

Los candidatos opositores que defienden la democracia fueron, por su parte, los grandes ausentes de los comicios. Una buena parte de ellos se negaron a postularse e incluso llamaron al boicot y a no votar al considerar el proceso electoral una «farsa» mientras que otros fueron encarcelados permanecen en prisión a la espera de que se celebre su juicio o han sido forzados a exiliarse para no ser perseguidos.