China dice que seguirá con la modernización de su arsenal atómico

Pekín denuncia que EE UU y Rusia, con el 90% de las ojivas nucleares, deben dar el primer paso en la campaña de reducción

A. G.

El acuerdo firmado el lunes por las cinco superpotencias mundiales –Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia– para reducir la carrera armamentística nuclear comienza a toparse con dificultades que no sorprenden a nadie. Pekín fue este martes el primero en manifestar su disidencia al garantizar que seguirá «modernizando» sus arsenales atómicos. Fu Cong, director del departamento de control de armas del Ministerio de Exteriores del gigante asiático, pidió que sean primero Washington y Moscú quienes inicien un proceso de eliminación de las ojivas.

Los buenos deseos para impedir un conflicto nuclear que pondría al mundo en peligro han durado, por tanto, tan solo veinticuatro horas. El compromiso con el desarme es, como se esperaba, un simple brindis al sol.

China está sumergida en la modernización de su Ejército con misiles balísticos y la expansión de su arsenal nuclear. «Estados Unidos y Rusia poseen el 90% de las ojivas nucleares del mundo». «Deben reducirlas de forma vinculante e irreversible», aseveró Fu. «Nuestro país siempre ha adoptado una política de mínimos para poder salvaguardar su seguridad nacional», explicó, según recogió la cadena de televisión CGTN.

Mientras, la tensión con Occidente ha aumentado, especialmente respecto a Taiwán, que Pekín considera una provincia más bajo su dominio. Fu negó, de cualquier forma, que exista la posibilidad de desplegar armas nucleares cerca del estrecho de la isla.