El primer ministro británico, Boris Johnson, coloca una ofrenda floral en el lugar donde el legislador conservador David Amess fue asesinado a puñaladas. / EP

La Policía indaga vínculos con terrorismo del asesino del diputado 'tory'

El crimen desata un debate sobre el riesgo que deben asumir los miembros del Parlamento para hacer su trabajo

IÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal en Londres

La Policía británica investiga las conexiones con el extremismo islámico del autor del asesinato del diputado David Amess, en el mediodía del viernes. El hombre de 25 años, Ali Harbi Hali, recorrió en tren los 80 kilómetros que separan su vivienda, en el norte de Londres, y el lugar del crimen. Su padre, que fue asesor del presidente de Somalia antes de refugiarse con su familia en el Reino Unido, se ha declarado «traumatizado» por lo que ha hecho su hijo.

Esperó a la llegada de la Policía sentado- «con la mirada de un muerto», según un testigo- junto al cuerpo de su víctima, tras acuchillarle 17 veces. Habría rechazado el derecho a permanecer en silencio tras su detención. Aunque su nombre estaba registrado en el programa Prevent, en el que profesores, compañeros de estudios o vecinos informan sobre personas que se expresan en favor de la violencia, no era vigilado por los servicios de seguridad. Diferentes medios sugieren que el presunto asesino se habría radicalizado en sitios de internet durante el confinamiento.

Colaboradores locales del diputado fallecido afirman que se presentó sin previo aviso en la iglesia donde Amess recibía a vecinos de su circunscripción este viernes. Otros dicen que reservó la cita con una semana de antelación. Le bastaba dar su nombre y apellido a dos asistentes para entrar en lo que los políticos británicos llaman 'surgery' y que se puede traducir como consulta.

LA CLAVE:

  • Posibles cambios. La ministra de Interior haordenado una evaluaciónsobre la seguridad de loslegisladores en sus zonas

El primer ministro, Boris Johnson, el líder de la oposición laborista, Keir Starmer, el presidente de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle, y la ministra de Interior, Priti Pattel, acudieron juntos al lugar donde ocurrió la tragedia para depositar ramos de flores y mensajes. Vecinos del diputado preparaban una vigilia en la tarde-noche del sábado para homenajear a su popular representante.

«Estaba en todas partes», decía al 'Daily Mail' una vecina. Y el testimonio es compartido por refugiados africanos a quienes les ayudó con un problema de enfermedad y empleo, por organizaciones musulmanas que habían compartido con él encuentros en eventos entre diferentes religiones, por organizadores de concursos de belleza de perros de los que era jurado.

Tras su célebre victoria en Basildon, en 1992, el ente que dibuja el contorno de las circunscripciones electorales de tal modo que tengan un número parejo de electores, alteró el de la suya. Amess vio, con acierto, que el nuevo dibujo añadía una zona que daría la victoria a los laboristas. Pero el último diputado de la rica familia angloirlandesa Guinness se retiraba de la vecina Southend Oeste. El ahora fallecido le sustituyó y continuó en la Cámara de los Comunes tras las elecciones de 1997.

Cambios

Ese atención a los movimientos sociales o demográficos de la circunscripción son parte esencial de la tarea de diputados que no tengan visibilidad mediática nacional. El voto de sus electores, a menudo tras una ardua batalla para ser elegido candidato, es su único ancla en la política. La presencia en las actividades locales o el encuentro con votantes forma parte de la vida, en general bastante sacrificada, de los diputados británicos.

Por eso, varios, especialmente entre los nuevos conservadores elegidos en las elecciones de diciembre de 2019, en zonas tradicionalmente laboristas del norte de Inglaterra, salieron este sábado a las calles céntricas para repartir propaganda y charlas con los vecinos. Esa conexión era esencial para que Amess tuviese voz en el Parlamento y su asesinato la ha puesto en cuestión.

El también diputado conservador, Tobias Ellwood- ex soldado que alcanzó notoriedad en 2017 por su socorro a un policía que custodiaba una puerta del Parlamento tras ser apuñalado mortalmente por un islamista que atropelló a transeúntes en el puente de Westminster- cree que deben de cambiar los medios de comunicarse con los electores y hacerlo a partir de ahora con Zoom.

La ministra Patel ha pedido a los jefes regionales de Policía que le envíen rápidamente una evaluación de las condiciones de seguridad de los diputados en su zona de competencia. El lunes se reabre el Parlamento tras la sesión de las conferencias de los partidos y la ministra quiere que pueda comenzar el debate sobre posibles cambios.

Ya los hubo tras el asesinato de la laborista Jo Cox en 2016. Se protegieron mejor las puertas y cristales de las oficinas de los diputados en las circunscripciones, se instalaron botones y otros instrumentos para comunicar alarmas. Un diputado tory, Iain Duncan Smith, ha hablado de la necesidad de que sus colegas moderen el lenguaje público, que contrasta, según él, con el entendimiento cotidiano entre políticos de diversos partidos.

Pero las causas de la violencia parecen más complejas que la crispación en torno al Brexit o las barbaridades anónimas en internet. ¿Por qué las mujeres destacadas en la política reciben avalanchas de amenazas de muerte y los hombres menos, y cómo se corrige eso? Los tres políticos atacados en sus despachos de la circunscripción antes que Amess lo fueron por solitarios de los que la Policía no tenía sospecha.