Liz Truss, ministra de Exteriores del Reino Unido. / Reuters

Un amigo de Vox, a cargo de la política británica sobre Europa

El nombramiento de Chris Heaton-Harris hace prematura la creencia de la Comisión Europa en una suavización del tono negociador en Londres

ÍÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal en Londres

Boris Johnson ha nombrado nuevo secretario de Estado para Europa al diputado Chris Heaton-Harris, que se define en su página de internet como un «fiero euroescéptico'. Recibió en el Parlamento, cuando ocupaba un cargo en el Ministerio del Brexit, al dirigente de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, en marzo de 2019, durante la campaña electoral que llevó al partido español a obtener por primera vez representación en el Congreso de los Diputados.

Heaton-Harris sustituye en la Secretaría de Estado a Wendy Morton, que votó por la permanencia en el referéndum de 2016. Con su nombramiento, el primer ministro intenta aplacar el malestar que ha causado entre los sectores más radicales de su partido la dimisión del hasta ahora ministro para las negociaciones con la UE, David Frost.

Johnson ha eliminado el rol que ocupaba Frost y ha devuelto la competencia de la negociación con Bruselas al Ministerio de Asuntos Exteriores (Foreign Office). Su titular, Liz Truss, que visitó España la pasada semana, también votó por la permanencia. La gestión de equilibrios entre las facciones conservadoras justificaría el nombramiento de Heaton-Harris.

Su conocimiento de la UE no está en duda. Fue un diligente eurodiputado durante una década. Destacó en sus críticas a la gestión presupuestaria de la Unión y denunció deficiencias en la auditoría del gasto o despilfarros como el mantenimiento de dos sedes para el Parlamento Europeo. Como diputado en Westminster, presidió el Grupo de Investigación Europea (ERG), facción de los más intransigentes euroescépticos.

La división de funciones entre Truss y Heaton-Harris tendrá que definirse en los próximos días. Morton, predecesora del nuevo secretario de Estado, se ha ocupado de promover con las embajadas británicas en países comunitarios acuerdos bilaterales para solucionar obstáculos concretos derivados del 'brexit'. Frost se dedicaba a la negociación directa con Bruselas.

El nombramiento de un radical puede hacer que sea prematura la satisfacción de Bruselas por la percepción de un cambio de tono en Londres en las últimas semanas, sobre la negociación de reformas del Protocolo irlandés. La dimisión de Frost habría también alegrado a los negociadores comunitarios, más confiados en la ductilidad de otros diplomáticos del Foreign Office.