Kast se dirige a la prensa en el momento de reconocer su derrota en las presidenciales. / EFE

El ultraderechista chileno Kast dimite tras el batacazo en las presidenciales

El hasta ahora líder del Partido Republicano aboga por «comenzar a trabajar desde ya los nuevos liderazgos jóvenes que serán la generación de recambio»

DIANA MARTÍNEZ

Tras el batacazo en las presidenciales chilenas, el ultraderechista José Antonio Kast abandona el barco. «Comienza una nueva etapa y se requiere un nuevo liderazgo», señaló este domingo tras anunciar su dimisión al frente del Partido Republicano, que él mismo fundó en 2019. El hasta ahora líder conservador fue derrotado por el actual mandatario electo, el socialdemócrata Gabriel Boric, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del pasado 19 de diciembre por un 55,87% de los apoyos frente al 44,13%. «No seguiré como presidente del partido y renuncio al cargo para dejar en manos de la directiva, la comisión política y el cabildo general la decisión sobre mi reemplazo», enfatizó.

A pesar de este paso atrás, hizo hincapié en que no dejará de lado su compromiso «por Chile ni por el futuro del Partido Republicano», explicó en una carta dirigida a dirigentes, militantes y simpatizantes del mismo. Kast ya había renunciado a sus funciones para centrarse en la campaña electoral y a partir de ahora se centrará en la dirección del movimiento Acción Republicana.

«En nuestra primera elección parlamentaria, nos hemos convertido en el partido político más exitoso de los últimos tiempos y, con ello, tenemos el enorme desafío de hacer una gestión legislativa sobresaliente, seria y responsable para beneficio del país y de todos los chilenos», afirmó el exdirigente ultraderechista. «Luego de más de treinta meses de nuestra fundación como partido y de habernos constituido en todo el país, llegó la hora de una nueva etapa» en el bando conservador.

En el diario 'El Mercurio', Kast aseguró que el triunfo de Boric –que abre un nuevo escenario en la relación de Chile y Argentina– por casi un millón de votos no fue una paliza, sino una «derrota electoral. No pudimos prever la gran movilización que logró la izquierda».

Urgencias sociales

De cara al futuro del proyecto político, el ultraderechista señaló que es «fundamental seguir levantando diagnósticos y promover con mayor fuerza las soluciones que requieren urgencias sociales desde la experiencia práctica y no la mera discusión teórica». En ese sentido, recordó que el debate en Chile, como pudo verse en los últimos comicios, «sigue centrado en los problemas de la élite y los grupos de presión, alejados de la realidad que día a día golpea a millones de chilenos, cuyas urgencias siguen postergadas», denunció.

De esa manera, Kast avanzó que la labor del partido «debe enfocarse en ser protagonistas de las decisiones legislativas y rigurosos fiscalizadores de la acción del nuevo Gobierno que comienza en marzo». Para ello, abogó por «comenzar a trabajar desde ya los nuevos liderazgos jóvenes que serán la generación de recambio».

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