Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, en una imagen de archivo. / Reuters

El Senado acusa a Bolsonaro de crímenes contra la humanidad durante la pandemia

Un informe concluye que su Gobierno brasileño favoreció la expansión de la covid-19, causante de la muerte de 600.000 brasileños

ANJE RIBERA

Un informe elaborado por el Senado de Brasil ha concluido que Jair Bolsonaro fomentó la propagación del coronavirus entre la población del país sudamericano para alcanzar una fallida inmunidad de rebaño. Por ello, la comisión que ha redactado el documento recomienda a la Justicia la imputación del presidente por «crímenes contra la humanidad» y «favorecer una epidemia» que provocó más de 600.000 muertos, la cifra más alta del mundo por detrás de Estados Unidos. En principio, también contemplaba la acusación por genocidio contra los grupos indígenas de la Amazonía, una zona en donde el virus diezmó a la población después de que los hospitales se quedaran sin oxígeno. Finalmente fue retirada para garantizar una unanimidad en el texto final.

El resultado de la investigación suma un nuevo elemento al desprestigio general que sufre la figura del mandatario ultraderechista de cara a su posible reelección, ya que se trata de la primera desautorización que sufre por parte de una institución pública. No obstante, la Comisión Parlamentaria de Investigación, que durante seis meses ha escrutiñado las acciones del Gobierno para combatir la covid-19, no tiene el poder de hacer denuncias formales y debe limitarse a enviar sus conclusiones a diferentes órganos que pueden proseguir las investigaciones y formular cargos, como el Procurador General de la República (fiscal general) –puesto que ocupa un afín a Bolsonaro–, el Tribunal de Cuentas o alguna corte internacional. La resolución potencialmente podría implicar largos procesos judiciales y hasta un impeach¬ment (proceso de destitución), pero ambas opciones son improbables. Además, el contenido está sujeto a modificaciones antes de la votación del próximo martes.

Setenta acusados

El presidente de la comisión, Omar Aziz, explicó que la investigación aconseja que asimismo se presenten cargos penales contra otras 69 personas, incluidos varios ministros, tres de los hijos de Bolsonaro y numerosos funcionarios actuales y anteriores del Ejecutivo. Todos son, según el análisis de 1.200 páginas, responsables de actuaciones delictivas, como, por ejemplo, el uso de pacientes como 'cobayas humanas' para probar medicamentos que no contaban con autorización sanitaria y que a la postre se manifestaron ineficaces contra el coronavirus.

Entre las conclusiones se desvela también que el Gobierno atrasó deliberadamente la compra de vacunas y, asesorado por un gabinete paralelo que negaba las evidencias científicas, no tomó las medidas necesarias para contener la circulación del virus. También ignoró las recomendaciones las organizaciones internacionales de salud para el uso de mascarillas y para restringir actividades para impedir la transmisión, además de defender tratamientos sin fundamento como el que recomendaba el uso de hidroxicloroquina.

Como era de esperar, Bolsonaro salió de inmediato al paso de las acusaciones y negó haber actuado mal. A su entender, la investigación es una herramienta política utilizada en un intento de sabotearlo. Mientras, el mandatario, que contrajo el covid ya hace un año, sigue firme en su negativa a vacunarse.