Los equipos de rescate buscan a una treintena de desaparecidos por un deslizamiento de tierra en Paraná, al sur de Brasil. / EFE

Las lluvias torrenciales de Brasil dejan cuatro muertos y más de 4.000 desplazados

Los equipos de salvamento de la región sureña de Paraná concluyen sus trabajos tras rescatar con vida a seis personas y dar con el paradero de otras 15 que habían sido reportadas como desaparecidas

DIANA MARTÍNEZ

Fuertes lluvias castigan desde hace días varias zonas de Brasil. El temporal ha causado hasta ahora cuatro muertos: dos en el estado sureño de Santa Carina, que sufrió sobre todo inundaciones, y otros dos en la vecina región de Paraná a causa de un corrimiento de tierras sobre una carretera. Además, hay más de 4.000 desplazados en Bahia, al noreste del país, donde al menos nueve municipios están en situación de emergencia, según las autoridades.

«El cuerpo de Bomberos terminó la búsqueda de víctimas, dos personas murieron y seis fueron rescatadas con vida», ha informado este viernes la Secretaría de Seguridad de Paraná en una nota. «Otros seis individuos lograron escapar de sus vehículos» sin requerir ayuda, agregó el organismo. Inicialmente, los equipos de salvamento habían afirmado que podía haber al menos 30 desaparecidos, basándose en el número estimado de vehículos que podían estar enterrados bajo el lodo que invadió la carretera BR 367 en esta región montañosa.

La autoridades de Paraná detallaron que en total «fueron removidos del lugar seis vehículos pesados y tres ligeros» y que «15 personas» que habían sido reportadas como desaparecidas «fueron halladas en otros contextos sin relación con el deslizamiento». Los servicios de emergencia lograron también abrir uno de los sentidos de la carretera, que comunica Paraná y Santa Catarina.

Estado de emergencia

El gobernador de esta última región, Carlos Moisés, declaró, por su parte, el estado de emergencia y subrayó la necesidad de brindar asistencia humanitaria. «El momento es delicado y requiere la atención y el cuidado de todos, especialmente en las vías y lugares donde existe todavía riesgo de derrumbes e inundaciones», afirmó, tras aconsejar a los ciudadanos que eviten viajar durante el mal tiempo.

Durante el último verano austral, los deslizamientos de tierra provocados por intensas lluvias causaron cientos de víctimas en Brasil. La peor tragedia ocurrió el pasado febrero, cuando más de 200 personas murieron en Petrópolis, una ciudad turística ubicada en una región montañosa cerca de Río de Janeiro.