JOAQUÍN ALDEGUER

Kast, el candidato que teme medio Chile

Hijo de un soldado nazi y hermano de un ministro de Pinochet, el aspirante ultraderechista ha prometido derogar la ley del aborto si alcanza el poder en las elecciones del próximo 19 de diciembre, en las que se mide al izquierdista Gabriel Boric

DAGOBERTO ESCORCIA

José Antonio Kast Rist tiene 55 años. Nació en Santiago de Chile un 18 de enero, el mismo día que vieron la luz personajes tan dispares como Santiago Carrillo, José Luis Perales, Pep Guardiola e Isabel Allende. Pero nada qué ver. A Kast, uno de sus adversarios, lo ha llamado «Doctor Miedo» por su apellido, su pasado y sus ideas políticas totalmente abrazadas a la ultraderecha. Kast está a menos de un mes de convertirse en el segundo hijo de inmigrantes que llega a la presidencia del Gobierno chileno si gana la segunda vuelta de las elecciones del próximo 19 de diciembre. Él es uno de los diez hijos de una pareja de alemanes que llegaron al país sudamericano después de la II Guerra Mundial. Su padre, Miguel Kast Schindele, formó parte de la Wermacht, las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi. Ese origen pesa, y más si en algún momento de tu vida política te has alineado o defendido algunas decisiones de la dictadura de Augusto Pinochet. En teoría, ese dato, sumado a un programa ultraconservador, tenía que significar una cruz para el candidato Kast, pero en la primera vuelta de las elecciones venció a los otros cinco aspirantes al obtener el 27,9% de votos, mientras que Gabriel Boric, que en las encuestas era el favorito y quien será su rival dentro de tres domingos, logró el 25,8%.

En un país como Chile, que anda revuelto con deseos de enterrar el horroroso pasado vivido entre 1973 y 1990, Kast se quejó en campaña de que casi todas las críticas recibidas por parte de sus opositores miraban atrás. No faltó quien le recordó que uno de sus hermanos, Miguel, fue ministro destacado y también presidente del Banco Central durante el régimen dictatorial de Pinochet.

Tampoco Kast puede esconder que ante corresponsales de prensa extranjeros alabó la «democracia» de Pinochet al permitir la celebración de las elecciones de 1989, e incluso lo llegó a comparar con lo pasado recientemente en Nicaragua, donde Daniel Ortega encarceló a sus opositores. Kast, abogado y fundador hace dos años del Partido Republicano, rechaza las críticas alegando que la pregunta del periodista fue correcta, su respuesta también, pero la interpretación de la misma fue errónea y malintencionada.

La etiqueta de 'Doctor Miedo' no solo está fundamentada en el origen ni en el pasado reciente de José Antonio Kast, que confiesa ser admirador de Donald Trump y Jair Bolsonaro. También en su programa de 204 páginas que, bajo el lema de 'Atrévete', presentó para la campaña de la primera vuelta electoral. El hoy firme candidato a ser el nuevo presidente de Chile incluye ideas que se ajustan más a un proyecto contrarrevolucionario que a lo que los ciudadanos chilenos votaron en el plebiscito planteado en 2019, que consiste básicamente en redactar una nueva Constitución que liquide la ideada por Pinochet. Mientras el pueblo trabaja por cambiar el modelo, Kast insiste en mantenerlo bajo tres premisas: la República, la Libertad y la Familia. Unir a Chile en torno a los valores que siempre han primado es su principal consigna.

En un partido que se define como la nueva derecha, Kast plantea una opción política que, según asegura, está determinada «a recuperar la lucha cultural, ideológica y programática para volver al camino de la verdadera dignidad humana y el desarrollo». Hay analistas, como Tomás Mosciatti, actual director de Radio Bío Bío y colaborador de CNN en Chile, que al leer el programa de Kast lo han calificado de simplón. «Cuando uno lo lee parece que en Chile no ha pasado nada».

Padre de nueve hijos y profundamente católico, Kast es un serio defensor de proteger la familia y quizá por ello en su programa tiene previsto derogar la ley del aborto, incentivar a las parejas casadas, al mismo tiempo que reivindica el derecho de las personas naturales y jurídicas a la objeción de conciencia.

Interceptar documentos

Kast da verdaderamente miedo cuando dice que una sociedad que priorice la igualdad sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos. En un país castigado duramente en los derechos humanos, el candidato Kast quiere cerrar el Instituto Nacional de Derechos Humanos, derogar también la Ley de Exonerados Políticos y poner punto final a los beneficios compensatorios que hasta ahora se ha dado a las víctimas de violaciones a los derechos humanos por parte de funcionarios policiales en el pasado.

Hay un punto en el apartado de seguridad que pone a temblar a muchos chilenos. En un estado de emergencia, si José Antonio Kast saliera elegido presidente podría interceptar, abrir o registrar documentos y toda clase de comunicación sin dar cuenta a nadie. Es ese momento en el que Kast se transformaría en un dictador. Además de crear zanjas fronterizas para evitar el paso de migrantes, Kast es partidario de construir más cárceles.

Diferentes analistas esperan que Kast modifique su programa de cara a la segunda vuelta, no solo en los puntos donde ha sido más cuestionado como los valores y el género, sino también en los referentes a la economía y la educación, donde se ha mostrado populista. «Los programas no están escritos en piedra, también son para debatir, para conversar», ha dicho Kast. Con piedras, precisamente, fue despedido al día siguiente de las elecciones de la comuna Lo Espejo, al sur de Santiago.

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