Un helicóptero arroja agua sobre la intensa humareda en el puerto de combustible de Matanzas. / AFP

La explosión de un tercer tanque de combustible agrava el fuego en Cuba

El incendio se extiende en el puerto de Matanzas mientras la nube de humo negro alcanza ya a otras dos provincias

I. UGALDE

Los mayores temores se hicieron realidad ayer en la base de almacenamiento de combustible de Matanzas, en el oeste de Cuba, al estallar un tercer tanque. Medios oficiales y testigos transmitieron en directo el momento en que un gigantesco destello precedió a una columna de fuego y humo negro que se elevó decenas de metros. La explosión agravó los trabajos de los equipos de emergencia, con «tres depósitos en llamas» y un área de incendio «bastante amplia», informó el gobernador provincial, Mario Sabines.

Mientras helicópteros del Ejército arrojaban agua de mar, los equipos de bomberos abrían camino para facilitar la entrada de las brigadas de especialistas de México y Venezuela, que colaboran en las labores de extinción. Sabines explicó que pese al colapso del tercer tanque, después de que el segundo depósito vertiera combustible sobre éste, «no todo son malas noticias». Así, señaló que se ha puesto en marcha «una bomba hidráulica de grandes dimensiones» y se ha colocado «equipamiento para lanzar espuma».

Los temores, en cualquier caso, estaban lejos de disiparse porque la nube de humo negra, además de en Matanzas, se ha extendido ya a las provincias de Mayabeque, con el consiguiente riesgo de provocar enfermedades respiratorias, tal y como precisaba el diario 'Granma'.

El Gobierno elevó ayer a 125 las personas que han precisado asistencia médica desde que ardiera el viernes el primer tanque al ser alcanzado, al parecer, por un rayo. Hay además confirmado un muerto y 16 desaparecidos, casi todos bomberos que se vieron sorprendidos con la explosión del segundo depósito mientras luchaban contra las llamas de la primera explosión. Asimismo, las autoridades detallaron que se ha evacuado a unas 5.000 personas de los alrededores del lugar del desastre.