El tribunal donde se emitió la histórica sentencia contra exmilitares de la dictadura argentina por los 'vuelos de la muerte'. / AFP

Argentina cierra su historia negra de la dictadura con 10 cadenas perpetuas

Un tribunal de Buenos Aires impone la pena máxima a una decena de exmilitares por su participación en los llamados 'vuelos de la muerte'

IVIA UGALDE

El complejo militar de Campo de Mayo se convirtió durante los siete años que duró la dictadura argentina, de 1976 a 1983, en el mayor exponente del horror. En esas instalaciones, situadas a 30 kilómetros de la capital apenas sobrevivió el 1% de las más de 4.000 personas que fueron llevadas hasta allí. De muchas, ni siquiera sus seres queridos tuvieron la oportunidad de conocer su paradero por culpa de métodos de exterminio como los 'vuelos de la muerte', así llamados porque las víctimas eran arrojadas al Río de la Plata para morir ahogadas tras ser drogadas. Por esas y otras atrocidades fueron condenados el miércoles a cadena perpetua diez exmilitares en un juicio que cierra una de las páginas más negras de la historia del país.

Durante las casi dos horas que llevó la lectura de la sentencia, el Tribunal Oral Federal número dos de San Martín, en Buenos Aires, dejó claro que tanto la decena de exmilitares condenados con la pena máxima, como los otros nueve antiguos miembros de las Fuerzas Armadas a los que le fueron impuestos de 4 a 22 años de cárcel, cometieron crímenes de lesa humanidad. Cada uno de los veredictos fue recibido con vítores y aplausos por una multitud congregada a las puertas del juzgado, entre ellas la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, que participó en la causa como parte querellante.

No en vano, entre las 323 víctimas de cuya muerte o desaparición se responsabilizó a los acusados, había 14 mujeres embarazadas cuyos hijos fueron entregados a apropiadores. «De los niños nacidos durante el cautiverio de sus madres o secuestrados junto a sus padres y madres, ya se han restituido cinco casos, pero aún buscamos a diez de ellos, hoy adultos», indicaron en un comunicado las Abuelas de Plaza de Mayo. Los abusos contra las personas retenidas en Campo de Mayo, que incluyeron torturas, homicidios con alevosía y hasta violaciones con la participación de dos o más personas, se cometieron sobre todo en El Campito, el centro de detención clandestino que se situaba en ese complejo militar y era el mayor a manos del Ejército, tal y como detalló el juez Daniel Gutiérrez al leer el veredicto.

Tres años de juicio

Entre los condenados a cadena perpetua está el jefe de la guarnición militar de Campo de Mayo, Santiago Omar Rivero, de 98 años, quién ya se encontraba bajo detención domiciliaria por causas anteriores. Rivero había recibido la pena máxima en más de una docena de juicios, entre ellos el histórico fallo del lunes, que consideró probada la existencia de 'vuelos de la muerte', que partían desde esas instalaciones castrenses de las que él estaba al mando.

La veredicto del miércoles ha puesto el punto y final al mayor juicio por delitos de lesa humanidad celebrado en Argentina desde 2006. El proceso se inició hace tres años. Durante ese tiempo, los jueces han escuchado a más de 700 testigos, que han comparecido en su mayoría de forma telemática al celebrarse las audiencias en los peores meses de la pandemia de coronavirus. Especialmente relevante ha sido el relato aportado por los exconscripctos, los jóvenes que realizaron el servicio militar obligatorio en aquellos años, los cuales, en buena medida, han sido quienes han podido destapar las atrocidades ocurridas en Campo de Mayo dado el escaso número de supervivientes.