Migrantes se suben a un autobús tras ser rescatados del interior de un camión en el Estado mexicano de Veracruz. / Reuters

Abandonan un tráiler con 400 migrantes en México

Se dirigían a EE UU y fueron ayudados a salir del vehículo por vecinos del Estado de Veracruz para evitar que murieran asfixiados en su interior

IVIA UGALDE

Vecinos del Estado mexicano de Veracruz evitaron este jueves (madrugada de ayer en España) una tragedia migratoria de envergadura jamás vista. Un mes después del drama ocurrido el pasado 27 de junio, que costó la vida a 53 indocumentados que perseguían el sueño americano a bordo de un camión que fue abandonado en Texas, los hechos han vuelto a repetirse. Esta vez en suelo azteca. En este caso ha sido el conductor de un tráiler en el que viajaban 400 migrantes el que, por causas que se están siendo investigadas, los dejó varados a mitad de camino y atrapados en el interior del vehículo. Una ratonera en la que a punto estuvieron de morir asfixiados.

El Gobierno mexicano detalló que atendieron a 93 miembros del grupo, que se dirigía a Estados Unidos y cuyas nacionalidades no han trascendido. El resto huyó para no ser identificados por las autoridades, ante el temor de ver truncada su travesía, tal y como informó la televisión Azteca.

Los migrantes rescatados relataron que se estaban quedando sin aire y decidieron romper la parte de arriba de la caja del tráiler. Fue entonces cuando varios testigos y vecinos del lugar les ayudaron a salir para evitar que murieran asfixiados. «Entre todos dicen que rompieron la parte de arriba y los trabajadores de una gasolinera los han ayudado a abrir a los que quedaban dentro atrapados. Los abandonaron y se estaban asfixiando. Estaban alrededor de 400 personas», explicó el médico de Protección Civil del municipio de Oluta, Cristóbal Cisneros.

Protección Civil de México, por su parte, precisó que algunos de los migrantes se encontraban inconscientes, otros presentaban deshidratación y algunos tenían fracturas tras lanzarse desde el techo del vehículo. En total, doce de los miembros del grupo tuvieron que ser llevados al hospital.

«Encontramos a personas en muy mal estado, algunas hipertensas, diabéticas, personas que se lanzaron de cuatro metros de altura por eso tienen posibles fracturas, crisis nerviosa, menores de edad, nos faltaron otros niños que se fueron, pero se está haciendo la labor para seguir buscándolos para atenderlos», recalcó Kenia Iveth de Dios, médica de Protección Civil de México.

Víctimas de traficantes

Los hechos ocurridos trajeron de inmediato a la memoria la catástrofe humana ocurrida en San Antonio, Texas, hace un mes. El más de medio centenar de personas que perdieron la vida dentro del camión que fue abandonado por el conductor bajo el sol en una carretera tras sufrir una avería constituye la mayor tragedia migratoria ocurrida en EE UU. Los cuerpos estaban tan calientes «que quemaba tocarlos», relató entonces el jefe de los bomberos de San Antonio, Charles Hood.

El transporte en camiones abarrotados es precisamente uno de los métodos más peligrosos utilizados por los traficantes de personas en el país azteca. Los migrantes, pese a ello, se juegan la vida en su deseo de pisar suelo estadounidense. Los datos son demoledores. Unos 192 migrantes han muerto este año durante su tránsito por Centroamérica y México, según alertó la Organización Internacional para las Migraciones y la Agencia de la ONU para los Refugiados. Desde 2014, el balance de fallecidos asciende a 1.558.