Alertan de posibles ciberestafas relacionadas con la solidaridad con Ucrania

En País Vasco un menor ha denunciado que desde su teléfono móvil se han enviado 322 SMS por un valor de 200 euros sin su consentimiento

EP Madrid

La Ertzaintza y las Policías Locales de Euskadi han alertado de posibles ciberestafas relacionadas con la solidaridad con Ucrania y han instado a la ciudadanía que toda ayuda económica solidaria se haga a través de organismos oficiales, ONG reconocidas o cuentas disponibles en diferentes entidades bancarias. En Euskadi, hasta el momento ha sido interpuesta una denuncia por hechos de esta naturaleza, pero se considera que podrían haberse dado más casos cuyas víctimas no habrían sido conscientes del engaño.

Desde el Departamento vasco de Seguridad han lamentado que «la ola de solidaridad que se ha desatado desde el inicio del conflicto bélico en Ucrania, como ocurre siempre en este tipo de situaciones, ha sido aprovechada una vez más por los ciberdelincuentes para lograr desviar las donaciones realizadas por ciudadanos mediante diferentes mecanismos».

Según han recordado, durante la pandemia, los cibercriminales ya suplantaron a organismos oficiales para captar datos personales, creando sitios web fraudulentos para vender material sanitario no homologado o directamente falsificado, vender certificados de vacunación covid falsos, y «lanzando a internet un sinnúmero de noticias falsas para crear confusión».

Suplantan a organizaciones benéficas

En este caso, con motivo de la guerra en Ucrania su objetivo están siendo las ayudas al pueblo ucraniano, para lo que suplantan a organizaciones benéficas para «lograr desviar las donaciones de personas bienintencionadas». «El hecho de que el estado español esté a la cabeza de la solidaridad internacional en relación a esta crisis hace que sus ciudadanos y ciudadanas se conviertan en unas víctimas propiciatorias muy codiciadas por estos delincuentes», han advertido.

La Ertzaintza y las Policías Locales han explicado que estas suplantaciones son «muy fáciles» de realizar y detectarlas «es complejo«. Además, es complicado percatarse de que se ha sido víctima de una estafa porque »el donante nunca sabe que ha pasado con su donación«, dado que »una vez realizada la misma se confía en la honradez de quien la ha recibido para que la haga llegar a las víctimas a las que se pretende ayudar.

Por ello, han remarcado que «es especialmente importante que estas donaciones se canalicen por ONG contrastadas y verificadas u otros canales oficiales», para evitar que este dinero se desvíe y, «en vez de servir para ayudar a las víctimas de la invasión, sirva para aumentar las ganancias de organizaciones criminales sin escrúpulos».

Desde la Consejería han lamentado que la existencia de todos estos tipos delictivos «no solo hace que los delincuentes incrementen sus ganancias, sino que además tiene un efecto colateral y es el hecho de que pueden hacer descender el número de las donaciones». Por ello, ha reiterado que «las donaciones no han de pararse», sino que «han de ser dirigidas convenientemente mediante organizaciones contrastadas».

Estafas y web falsas

En concreto, se ha constatado la existencia de varias de estas tipologías en funcionamiento en relación con la guerra, como la estafa del familiar que necesita dinero para sacar a un pariente de Ucrania, «una modificación de la estafa nigeriana donde un millonario tiene que sacar dinero del país y necesita la colaboración de una víctima mediante un suculento pago», las webs falsas de donaciones, captura de datos personales mediante páginas de firmas y la existencia de «fake news».

El único caso denunciado hasta el momento en Euskadi es el de un menor, que informó que desde su teléfono móvil se habían enviado sin su consentimiento 322 SMS con la palabra Ukrania por un valor de unos 200 euros, pero se considera que podrían haberse dado más casos cuyas potenciales víctimas no habrían sido conscientes del engaño por el momento.