Tormenta en Canarias

Y todo por sólo dos horas de agua

23/11/2007

Dos horas de tormenta bastaron para sembrar el caos. Atascos kilométricos, caídas de muros, grietas en taludes e inundaciones fueron las consecuencias de una tromba de agua que se desató entre la una y las tres de la madrugada. Esta vez el norte de Gran Canaria fue el más afectado.

La culpable esta vez fue una tormenta en forma de cuña que cubrió todo el término capitalino y parte de Santa Brígida. Durante el día, el frente que estaba afectando a la Península se había ido desgajando, desperdigando pequeños núcleos tormentosos. Uno de ellos se situó en la costa norte de Gran Canaria y, durante la noche, se fijó sobre la capital.

A la una de la madrugada, la tormenta empezó a descargar en forma de tromba: el 80% del agua caída lo hizo en sólo dos horas. A las tres, el chaparrón había acabado pero sus efectos se dejaron sentir todo el día.

La zona de Escaleritas fue la más afectada. Cayeron 54,4 litros, según los datos del centro meteorológico territorial de Canarias oriental. En este entorno, se produjo el mayor destrozo de la capital, la aparición de una gran grieta en la calle Obispo Romo que presentaba riesgo de desplome sobre el Barranquillo de Don Zoilo. Se trata de una zanja que baja 150 metros y que tiene una anchura de 50 centímetros. Y su importancia también radica en que puede afectar a las conducciones de telefonía por donde va la fibra óptica de la conexión provincial.

No es la primera vez que esta zona se ve afectada por las lluvias. En 1989, la ladera se vino abajo en este punto por una situación similar a la que se vivió ayer en las Islas.

Efecto bañera.

La parte baja tampoco se libró de la tromba. En Triana, hasta las cinco de la tarde se recogieron hasta 71,5 litros. Y de ellos, casi 50 se desplomaron en poco más de 45 minutos. Eso supone un ritmo de precipitación mayor que el del 28 de octubre del año pasado, cuando cayeron 42 litros en 70 minutos.

Sin embargo, desde el Instituto Nacional de Meteorología (INM) se aseguró que la intensidad tampoco fue algo fuera de lo común. Y argumentan que en marzo, en San Cristóbal, a las 14.35 horas se registró durante diez minutos una intensidad de 94,2 litros por metro cuadrado y hora. Al final, lo que se recogió aquel día fueron 55,2 litros por metro cuadrado.

Sea como fuere, lo cierto es que la ciudad baja volvió a inundarse ayer y rescató imágenes que están marcadas en la memoria colectiva de la ciudad, en especial, las de varios coches que se vieron atrapados en los túneles de Bravo Murillo y de la subida de Mata.

El otro gran municipio afectado ayer por las precipitaciones fue Arucas, en especial el linde con Las Palmas de Gran Canaria. La carretera de conexión entre ambas localidades, a través de Tenoya, estuvo varias horas cortada al tráfico.

En Telde y algunas zonas de cumbres y medianías también hubo vías afectadas, aunque su impacto fue algo menor que en la capital, donde a primeras horas de la mañana era casi imposible moverse por la parte baja.

Mejoría momentánea.

Hoy se prevé una ligera mejoría del tiempo pero será momentánea porque a partir de mañana vuelve a aumentar el riesgo de precipitaciones. Esto es debido a que en estos momentos se está formando una borrasca al norte de Marruecos, frente a las costas de Cádiz, que afectará a Canarias, en especial a la provincia de Las Palmas, durante el sábado y el domingo. Estas lluvias vendrán acompañadas por vientos de moderados a fuertes -con velocidades de hasta 50 kilómetros por hora- y chubascos también moderados. Para el lunes y el martes, las temperaturas volverán a subir debido a que el anticiclón de las Azores se acercará más hacia la Península Ibérica, lo que traerá más vientos de componente este, que son más cálidos y secos que los que proceden del noroeste.