Willy Toledo "La SGAE es una organización mafiosa"

El actor actúa hoy y mañana en ‘Penumbra’, la obra con la que animalario debuta en el Teatro Cuyás. En esta entrevista, Toledo habla de algunas de las cuestiones que aborda en su polémico libro ‘Razones para la rebeldía’, donde resume su ideario y aborda cuestiones candentes.

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA

Creía que su papel en Penumbra era difícil por ser tan etéreo, pero ha dicho que le encanta porque tiene poco texto. (Risas). Estoy contento con la obra. Disfruto muchísimo con el personaje y creo que hemos hecho un espectáculo muy atractivo porque no está dirigido, ni manipulado, ni pretende llevar al público a ningún sitio. Toda la libertad que nos hemos dado en la creación del montaje, se la damos al público para interpretarlo. Penumbra es un ejercicio muy enriquecedor de intercambio entre el espectador y el creador.

En las Islas estamos pendientes de la SGAE. En su libro Razones para la rebeldía habla de la sociedad, ¿no? Desde la SGAE y el Gobierno se han emprendido campañas de difamación general de la ciudadanía. Empezando por llamarnos ladrones, desalmados, ignorantes, que no sabemos lo que cuesta publicar un libro, grabar un disco o rodar una película, que lo queremos todo gratis y que España era el segundo país del mundo en volumen de piratería. Todo es mentira. Es una pura campaña de márketing en beneficio de sus propios intereses. En el libro hago una crítica profunda a la SGAE que creo que comparte la gran mayoría de la ciudadanía. Llevamos años diciendo que la SGAE es una organización mafiosa y, como tal, con vicarios que se dedican a ir a bodas, bautizos, comuniones, fiestas patronales, peluquerías, papelerías... Allí donde exista una radio, una tele o un reproductor de CD, van a perseguir, amenazar y extorsionar a los dueños de los establecimientos, a los alcaldes de los pueblos... Ahora se ha demostrado, presuntamente a la espera de juicio, que lo que allí había era un negocio multimillonario, donde el 10% de los socios se llevan el 80% de los beneficios. Y de los miles de socios, solo mil y pico tienen derecho a voto. Es una organización absolutamente antidemocrática, que no solo no respeta los derecho de los autores, ni trabaja en beneficio de ellos, sino que defiende los intereses de las grandes multinacionales. La sociedad nació a finales del siglo XIX con el nombre de Sociedad General de Autores de España, cuando Teddy Bautista llegó a la jefatura, la E de España se cambió por la E de editores, que son las multinacionales. Es una empresa privada con unos métodos mafiosos dedicada a enriquecer a los miembros destacados de esa organización y a multinacionales.

Es curioso que esa maquinaria funcione sin control. Por Ley, la sociedad tiene que explicar a los socios y al resto de la sociedad cómo se reparten los ingresos. Cosa que se han negado a hacer, sin que nadie les haya metido mano hasta ahora. Con el canon digital, por ejemplo, la SGAE ha conseguido presionar al Gobierno para que incluya un artículo en el Código Penal por el que a los trabajadores manteros se les perseguía, se les infligía un estado de terror absoluto por parte de la policía y, cuando se les cogía, se les robaba la mercancía que habían comprado, y se les metía en la cárcel entre año y medio y dos años. Esta persecución inhumana e injusta de ideología ultraderechista estaba condenando a la cárcel a hombres y mujeres que causaban un perjuicio mínimo a los autores y que estaban siendo encarcelados de manera injusta. Como siempre van a por el más débil. Y por otro lado está el canon digital, que es una imposición de la SGAE que nos convierte automáticamente en presuntos delincuentes. Es una guerra preventiva contra el ciudadano. Ya era hora de que cayera esta gente y espero que ahora los socios de la SGAE reconstruyan la sociedad y la hagan más justa, más transparente, y empiecen a trabajar por los autores y se repartan equitativamente los beneficios multimillonarios que tienen. Porque, mientras, por un lado, tienen decenas de propiedades inmobiliarias, no solo aquí sino en otros países, conozco a decenas de autores de la SGAE que están pasando hambre.

¿Se ha ganado nuevos enemigos con el libro? No creo que más de los que ya tenía. Asumo las consecuencias de lo que digo y asumo que en este país hay mucho reaccionario que criminaliza a los que cree- mos en la paz, en la justicia y en los derechos humanos, mientras que ellos apoyan a gobiernos, como el de Aznar o Zapatero, implicados en guerras imperialistas con el resultado de un millón de muertos como pasó en Irak y, hasta hoy, 50.000 muertos en Libia.

Temas

Teatro