Wagner amenaza con retirar su nombre del ‘tannhäuser’

08/07/2009

Katharina Wagner, bisnieta de Richard Wagner y directora escénica de la nueva producción de Tannhäuser en el Galdós, lanzó ayer un ultimátum. O se cumplen sus condiciones o su nombre no figurará como autora de la escenografía. Juan Cambreleng ya le ha respondido: «La virtud de un director de teatro es decir no y yo tengo que decir que no».

El desembarco en el Pérez Galdós de la walkiria de Bayreuth, como llaman algunos a Katharina Wagner,  ha hecho aumentar las ventas de tila en la ciudad. O al menos ha puesto a prueba la paciencia de los responsables del coliseo grancanario y especialmente la de su director general, Juan Cambreleng. La escenógrafa envió ayer a un portavoz -en realidad su «agente de relaciones públicas personal»- Alexander Rene Bushe, acompañado de un abogado a la rueda de prensa en la que se suponía iban a narrar las maravillas de la nueva producción de Tannhäuser. Y a eso se dedicaron los demás, empezando por el propio director del coliseo, y el director musical de este título del compositor alemán, Pedro Halffter.  «Tenemos mucha ilusión por esta producción», «hemos trabajado con mucho ahínco», el Tannhäuser cuenta con un elenco estupendo, «la orquesta  [Filarmónica de Gran Canaria] está tocando a un nivel muy importante», y «creo que es un hito en la historia de la ópera de Canarias». Hasta ahí nada fuera de lo esperado. Pero entonces le tocó el turno al representante de Katharina Wagner y las caras de los que estaban sentados a su lado comenzaron a cambiar de semblante.

Según dijo Bushe, la ausencia de Katharina Wagner en la rueda de prensa se debía al malestar que siente la escenógrafa por los «incumplimientos» de la dirección del Teatro. Wagner se queja en primer lugar, del «poco tiempo» que  han tenido para prepararlo todo in situ. Sólo «dos semanas». Pero a pesar «de estas circunstancias» cree que se podrá hacer una «representación escénica muy buena». Sin embargo, no será como Katharina Wagner había «pensado» como «artista». Entre otras cosas porque, por ejemplo, pidió «una plataforma» para que subieran 73 personas y «sólo caben 50». La bisnieta de Wagner, a través de este representante, también se quejó de la orquesta. Pero no fue una queja musical, pues de hecho dejó constancia pública de su aprecio por Halffter y su trabajo, sino porque «los músicos se levantaron en medio de un aria». El director musical aclaró después que la Filarmónica tiene «un convenio» que obliga a respetar el horario de ensayo, a lo que Bushe replicó que el Teatro no les había «informado» de ese detalle.

Factura. Hoy a las 18.00 horas se hará el ensayo general. Wagner ha amenazado con retirar su nombre de la producción si no se cumplen sus condiciones. Cambreleng cree que ha llegado la hora de decir que «no». Si finalmente Katharina Wagner opta por no firmar, no significa que no presente la factura de sus honorarios, dijo su abogado.