Vuelve la polémica por el gas en las Islas

02/08/2014

La consejera de Empleo, Industria y Comercio, Paquita Luengo, abrió hace unos días la caja de Pandora energética. Sus declaraciones sobre las bondades del gas y el anuncio de que se apostará por su implantación en las islas en las Directrices de Ordenación del Sistema Energético (DOSE) que elabora su departamento han provocado una cascada de reacciones en contra que intentan poner en evidencia la incoherencia del Ejecutivo al demonizar el petróleo y defender el gas, además de cuestionar su   apuesta por las renovables.

Este reglamento en materia de energía -consecuencia del desarrollo de las Directrices de Ordenación General aprobadas por el Parlamento de Canarias en 2003- ha vuelto a poner encima de la mesa las diferencias en un asunto en el que es difícil encontrar consenso en el propio Gobierno. Así, Luengo (PSOE) afirmaba recientemente que el gas natural no tiene nada que ver con el petróleo, «salvo que son de origen fósil» y añadía que «mientras el crudo es el del vertido, el que contamina y empobrece, el gas es todo lo contrario».

No tardó en responder el comisionado para el Desarrollo del Autogobierno y Reformas Institucionales, Fernando Ríos (CC), apuntando que el desarrollo del gas llevaría aparejado «un frenazo» a las renovables y que el objetivo del Gobierno es «100% energías limpias». Para evitar posteriores polémicas subrayó que no contradice a la consejera y sólo «se hace eco» de distintas voces que tienen esta posición.

El mismo argumento mantiene Nueva Canarias  (NC), que ha acusado al Gobierno autónomo de mantener una «pose» planteando una consulta sobre el petróleo a la vez que intenta introducir de manera «sigilosa» el gas, aunque ambos son igual de contaminantes, según ha explicado en distintas ocasiones su presidente y diputado, Román Rodríguez.

La Plataforma por un nuevo modelo energético recoge en su web que la competencia entre las renovables y el gas ya se ha visto en la Península «y es lo que vamos a tener aquí se instala en Tenerife y Gran Canaria, aunque la moto que nos están vendiendo es que los ciclos combinados con gas natural es necesario para el desarrollo de las renovables como tecnología de apoyo».

Agrega este movimiento que, hace 25 años, con las tecnologías renovables «inmaduras», sin duda el gas natural era la alternativa «pero hoy no lo es, los avances producidos en investigación y desarrollo han hecho competitivas a las energías limpias frente a las convencionales»-. Asimismo, apunta que, además, en Canarias son las únicas energías primarias que, en el marco de un nuevo modelo energético, dan respuesta a los grandes retos que tienen los sistemas energéticos insulares, especialmente a la dependencia y a la insostenibilidad económica y ambiental».

Otro de los aspectos contestados a las DOSE es la afirmación de que las energías limpias solo pueden abastecer el 36% de las necesidades energéticas con bombeos e interconexiones entre islas. Esta afirmación ha hecho coincidir a todos los opositores al gas al señalar que esta cifra es ampliamente superable. Entre éstos, el alcalde de Agüimes, Antonio Morales, quien apunta que «los estudios hablan del 65% solo cambiando los ciclos combinados por plantas de generación más pequeñas y más cercanas». Agrega además que la inversión precisa para la instalación del gas restaría recursos a las renovables.

Igualmente, Ríos indica que el objetivo del Gobierno es alcanzar el 100% en energías limpias y el documento elabora Industria debe establecer «cómo y cuando se producirá el cambio de un modelo a otro». Las directrices están aún en fase de elaboración y será el Parlamento el encargado de dar su aprobación final.