Vitolo firma su ficha y cierra el culebrón

Vitolo firmó días atrás la ficha federativa, un gesto tan rutinario como ilustrativo en su caso. El canterano, que en reiteradas ocasiones expresó su deseo de emigrar al filial del Real Madrid, ha terminado por aceptar algo que, hasta ahora, le provocaba rebeldía: ha de seguir un año más. Luego, el club flexibilizará su salida.

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO

El pasado miércoles, Miguel Ángel Ramírez se reunió con Vitolo y el padre del jugador con el fin de cerrar, de una vez, todas las especulaciones acerca de su futuro en el club. Según algunas fuentes, la cita constató el desagrado del jugador por tener que permanecer en la UD cuando en el filial del Madrid le triplican el sueldo. Según otras, el encuentro se desarrolló con cordialidad y destensó, definitivamente, las posturas entre las partes. Insistiera o no Vitolo en emigrar rebajando cuatro veces su cláusula de rescisión (el Madrid ofrece tres millones, la UD no negocia los doce que estipulan su libertad), el caso es que el atacante ya ha firmado su ficha federativa y ésta ha sido remitida a Madrid. Lo que en otro jugador sería un trámite estival sin mayor ruido, tratándose de Vitolo cobra una dimensión especial. Sin ir más lejos, semanas atrás se había negado a cumplir con este requisito, entendiendo que, de esa manera, podía forzar su marcha anticipada. Pero, estampada su rúbrica, en la UD entienden que, menos de una semana para el inicio de la competición oficial, ya es «un paso definitivo y aclaratorio», y más considerando que es una decisión del jugador contraria a los consejos de sus representantes.

Que Vitolo se queda a disgusto en la UD es indiscutible. Durante la pretemporada se le ha visto disperso con los medios de comunicación, evitando en lo posible entrevistas y declaraciones a guión de Bahía, su agencia de representación. Este distancimiento con el entorno del equipo también se ha extendido a la caseta. No son pocos los compañeros que le ven dolido por no cumplir su sueño y hasta frustrado por tener que aplazarlo. «Si no me voy ya no creo que pueda hacerlo», ha deslizado en su círculo íntimo.

Sin embargo, su carácter agriado no le ha impedido entrenarse a buen nivel, meter la pierna en cada partido (hace nueve días salió cojo del Heliodoro por un encontronazo con Aragoneses) y comprometerse con Miguel Ángel Ramírez a ser protagonista en el curso que está a punto de arrancar. En Pío XII tienen el convencimiento de que, en su tercer año en la primera plantilla, Vitolo va a explotar y que su cotización crecerá al mes de junio. Entonces, el futbolista, de persistir en su deseo, sí podrá hacer uso de la palabra que le ha dado el presidente de acceder a negociar por menos de la cantidad que estipula su contrato para liberarle contractualmente. Fue precisamente en esta última reunión con Vitolo y su padre en la que Ramírez pidió un gesto (seguir otro año más) para obtener otro (salida amistosa y accesible al concluir el curso si hay una oferta como la actual del Madrid). Aunque Bahía no renuncia a reactivar la operación en las próximas horas, Vitolo y la UD ya se han emplazado al próximo año para abrir el debate. Así las cosas, el futbolista encara un año decisivo en su carrera y en el que está obligado a confirmar su cartel, lejanos ya los ecos de la grave lesión sufrida en noviembre de 2010.