Energía geotérmica

Vía libre para horadar Tenerife

19/03/2008

La empresa australiana Petratherm, experta en la obtención de energía geotérmica, ha conseguido el permiso del Gobierno de Canarias para estudiar si existe potencial geotérmico en el subsuelo de nueve municipios de Tenerife para su posible explotación como fuente de energía alternativa. El ITER lleva meses recopilando información para Petratherm.

La publicación en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) la semana pasada del anuncio de la Dirección General de Industria y Energía del Gobierno de Canarias por el que sacaba a información pública la concesión de los derechos de exploración para los recursos geotérmicos en nueve municipios tinerfeños abre la espita para estudiar si el potencial geotérmico del Archipiélago se puede convertir en una energía alternativa. Petratherm también está pendiente de la concesión en Gran Canaria.

El permiso otorgado a la filial española de la empresa australiana le permite poner en marcha dos proyectos, denominados Garehagua y Berolo, para estudiar un total de 1.080 cuadrículas mineras en La Orotava, Guía de Isora, Vilaflor, Granadilla de Abona, San Miguel de Abona, Arona, Adeje, Güímar, Fasnia y Arico y evaluar el posible potencial geotérmico existente en estos puntos de la Isla.

De momento, los únicos derechos que ha comprado Petratherm son los de exploración, lo que implica que, si los recursos existentes pudieran ser explotables, debería adquirir los derechos para hacerlo.

En el trabajo sobre el terreno, Petratherm contará con la colaboración del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), con quien firmó un convenio de colaboración en octubre de 2007. Para el director de la división de medio ambiente del ITER, Nemesio Pérez, «es fundamental que los investigadores del ITER estemos en este proyecto, para el que ya estamos trabajando».

La empresa australiana ha llevado a cabo una política muy activa de adquisición de derechos mineros en España, registrando durante el último año más de 2.500 kilómetros cuadrados en permisos de exploración, 600 de ellos en el archipiélago canario.

Tres años de investigación para ver la viabilidad.

Los investigadores del ITER ligados al proyecto de exploración geotérmica ya han realizado una importante recopilación de información y datos sobre geofísica, geoquímica y geología de la zona a explorar. Éste, según explicó Nemesio Pérez, es el primer paso del proyecto, que continuará, ya con expertos de Petratherm en la Isla, con nuevos trabajos de exploración «para aumentar el nivel de conocimiento» de las zonas donde se trabaja. Luego se harán los sondeos de investigación a entre 2.000 y 3.000 metros de profundidad para detallar las reservas existentes y concretar las zonas en las que se harían los sondeos de la tercera fase, ahora penetrando al menos 150 metros dentro del recurso termal para tomar los datos de fracturación y las medidas de temperatura precisos para calcular cómo reaccionaría la reserva si se intentara extraer ese calor hasta la superficie.

Esa investigación durará entre dos y tres años y dirá si vale la pena llegar a la cuarta fase, los sondeos de inyección y producción que determinarían «cuánta energía eléctrica podría ser extraída y lo que es más importante aún, a qué coste», dice el propio proyecto.

Potencial en Gran Canaria.

Nemesio Pérez asegura que además de Tenerife, Gran Canaria también tiene un potencial geotérmico demostrado con datos irrefutables. Asegura que las dos islas «poseen un sistema hidrotermal a 275 grados de temperatura y 32 bares de presión» y, además, dice, «la desgasificación difusa de emisiones de dióxido de carbono a ese sistema hidrotermal libera una energía de 100 megavatios al día». Por eso afirma que «lo que hay que hacer es averiguar si ese potencial es explotable». La empresa Petratherm también tiene un proyecto, llamado Atidama, para buscar energía en el subsuelo de Gran Canaria.