Varios estados en Sudán del Sur afrontan el riesgo de hambruna

04/11/2016
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Varios estados en Sudán del Sur están en riesgo de sufrir una hambruna, advirtió este viernes el Programa Mundial de Alimentos (PAM), que alertó de que necesita urgentemente 113 millones de dólares (101,8 millones de euros) para dar alimentos y asistencia de nutrición a sursudaneses hasta finales de enero.

Según la portavoz del PAM, Bettina Luescher, cuatro estados sursudaneses experimentan "la peor seguridad alimentaria desde que comenzó el conflicto" en diciembre de 2013, cuando el presidente Salva Kiir denunció un intento de golpe de Estado encabezado por Riek Machar y, aunque ambos alcanzaron un acuerdo de paz en agosto de 2015, la tensión volvió a estallar hace unos meses.

La malnutrición se sitúa "en niveles sin precedentes", indicó Luescher, quien explicó que en siete de los diez estados sursudaneses la tasa está por encima del 15 % de la clasificación de la seguridad alimentaria, lo que implica una malnutrición aguda en fase de emergencia humanitaria.

La malnutrición general para niños menores de cinco años se sitúa en el 17,9 %.

En los dos estados más afectados los niveles superan incluso el 30 %, señaló la portavoz.

Por otra parte, un 23,3 % de las mujeres en edad reproductiva sufren una rápida pérdida de peso debido a la falta de alimentos, añadió.

Luescher explicó que "el problema son los combates", porque los sursudaneses no pueden trasladarse a sus tierras de cultivo o a sus zonas de pesca porque el tráfico comercial bloquea a menudo los caminos y las carreteras.

Los comerciantes y los agricultores no pueden llegar a los mercados y los sursudaneses no pueden ni comprar ni vender alimentos y otros productos básicos, indicó.

"Una hambruna ocurre cuando los trabajadores humanitarios no pueden llegar a las personas para entregarles alimentos. Por eso estamos tan preocupados. La gente está huyendo y en ocasiones solo podemos llegar a la capital de un estado. Necesitamos desesperadamente acceso", recalcó la portavoz del PAM.

"Tenemos que llegar a la gente para asegurar que no haya hambruna", dijo Luescher, quien admitió que la temporada de lluvia complica todavía más la situación.

La portavoz de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Cécile Pouilly, recordó que el conflicto en Sudán del Sur "es una de las peores crisis humanas en el mundo" y sigue generando grandes desplazamientos.

Los datos recabados para el mes de octubre indican que una media de 3.500 sursudaneses han huido a países vecinos cada día, a Uganda, la República Democrática del Congo, Etiopía y Sudán.

Un total de nueve de cada diez nuevas llegadas son mujeres y niños, según esta organización.

La mayor parte de los desplazados se traslada a Uganda, que recibe a diario 2.400 nuevas llegadas desde principios de octubre.

En Etiopía se han registrado 36.000 nuevas llegadas de desplazados desde principios de septiembre.

Ese país recibe cada día de media a 360 personas, según ACNUR, en tanto que en Sudán el número de refugiados ha superado los 250.000 personas, y la República Democrática del Congo ha registrado entradas de 60.000 sursudaneses, la mayoría de ellos a partir julio.

En julio pasado, enfrentamientos entre las tropas leales a los dos líderes causaron al menos 300 muertos y el desplazamiento de miles de personas en Yuba.

Las personas que huyen del conflicto informan del acoso de los grupos armados a civiles, asesinatos y tortura de personas sospechosas de apoyar a las fracciones rivales, la quema de comunas, abusos sexuales de mujeres y niñas y reclutamientos forzosos de adolescentes y de niños, señaló ACNUR.