Los Espejos No Tienen Memoria

Urbanismo socialista

15/01/2008

En menos de veinte días han dimitido de sus cargos los dos principales responsables del Urbanismo socialista en las ciudades de Las Palmas de Gran Canaria y Telde, 500.000 habitantes entre ambas, señal del cambio político habido en el Archipiélago tras las últimas elecciones.

Saltó Carmelo Padron enredado en la insumisión de la concejala Teresa Morales, y se despide José Antonio Perera, abandonando la secretaría de la Agrupación Socialista, su cargo de concejal, y puede que su militancia, como solución a los "episodios bochornosos" protagonizados por otra insumisión, la de Teresa García, hija del "histórico" Salvador García Carrillo, quien ha movido cielo y tierra allí donde los papas pierden su credo en su afán de protegerla.

A estas alturas de los graves sucesos que describo imagino que ya quedan pocos socialista de pedigrí, o sin él, que ya no dudan que estamos ante una crisis de calado. En algunos círculos ha sido muy sencillo regar aquello de que lo ocurrido con Padrón, Morales y sus caprichos de porcelana, eran cosa mía, como si al decirlo decapitaran lo único que realmente importaba: que el socialismo canario sufre de una daño profundo, preocupante, que procede de las noches del felipismo, que lo quiere todo, absolutamente todo, en un control férreo y enfermizo…, que en ese ambiente cancerígeno no hay renovación que resista ni honestidad que se quiebre o termine por fugarse.

Ignoro cómo van a enmascarar lo de Perera, modelo intachable de seriedad, de bondad incluso, una verdadera montaña de ingenuidad. Se le sube a la chepa una recién llegada, a la que él mismo incluyó en su lista, y se lo carga. ¿Quién se cree tamaña historia?... ¿Qué van a decir?: ¿que era un flojito, que carecía de experiencia, que no estaba para los trotes violentos de la política donde todos los días, de la mañana a la noche, te tragas varios sapos?... El que se va no es un cualquiera; fue el que levantó a un partido casi moribundo en Telde, y el que pasito a pasito, con una voluntad espartana, se ganó el respeto de un montón de ciudadanos que confiaban en su palabra para rescatar a una ciudad de la vergüenza. Y ahora, ¿qué?... Vaya, una novata le echa un pulso y se lo lleva por delante.

Me pregunto si al fin, tras este palo cinco estrellas, los responsables del PSOE canario querrán echar una mirada al fondo del caldero. Si en vez de vanagloriarse por haber ganado unas elecciones fundadas en el fracaso de los demás contraerán un real compromiso con los ciudadanos, e intentarán explicarnos a todos qué pasa con los responsables del área de Urbanismo de las dos principales ciudades de Gran Canaria. Ya me conformo con que se lo expliquen ellos mismos. Y que lo entiendan. Y que actúen con rigor.

Alguien se ha pasado de la raya y no contaba, desde luego, con la reacción de Perera. Lo normal en estos casos es aguantar, transar, soportar, y pasar por el aro por mor del cargo, el sueldo, el prestigio social. Perera ha roto una norma interna no escrita. Se marcha de todo, se marcha incluso del Partido Socialista, de modo que no hay duda posible acerca de qué le ha fallado.