"Una puñalada fuerte y frontal"

La deducción científica lleva camino de imponerse sobre los testimonios parciales en torno al crimen en Casa Pastores. En apariencia, los forenses aclararon ayer en media hora lo que habían embrollado cinco de testificales: a Logy no lo mató una puñalada perdida.

ANTONIO F. DE LA GÁNDARA

Los médicos forenses Nelia Alegre y Javier Tapia explicaron ayer al jurado que el fallecido Eulogio García Bolaños recibió una «muy enérgica e intensa» puñalada frontal con un cuchillo de 13 centímetros de hoja con el filo hacia arriba que entró por encima del pezón, rompió el cartílago de la tercera costilla, seccionó el pericarpio y penetró un total de seis centímetros en el pecho, dos de ellos en el corazón.

Semejante herida, aseveraron los peritos judiciales, habría generado sin duda una hemorragia prácticamente instantánea, de tal magnitud que si el presunto homicida hubiera estado como alega en un plano inferior, de cuclillas o de rodillas e intentando zafarse de una lluvia de puñetazos con la cabeza apoyada en la barriga del herido, su cabeza y su ropa se habrían manchado copiosamente de sangre. Una foto de Keith P.P. minutos después de los hechos, oportunamente aireada por las acusaciones, evidenció que el presunto homicida mostraba alguna huella de pelea, pero ni la más mínima de sangre.

Texto íntegro en la edición impresa de este jueves.