Una ordenanza de Agaete prohíbe cantar o hablar alto de noche

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA

Agaete, de noche, es un susurro. De 20.00 a 08.00 horas no se puede «cantar o hablar en un tono excesivamente alto» en el domicilio, ni cerrar ventanas y puertas «estrepitosamente». Lo ha prohibido la nueva ordenanza municipal que regula la convivencia ciudadana. La nueva ordenanza de seguridad y convivencia ciudadana que acaba de entrar en vigor en Agaete no permite cantos, gritos ni portazos en domicilios particulares a partir de las ocho de la noche, las siete si se trata de rodar muebles o poner el taladro en marcha. Y si el perro es ladrador, el gato maullador o el canario cantarín, hay que sacarlos de patios, terrazas, galerías o balcones y meterlos dentro. Es sólo el artículo 20 de los 31 de la norma que desde finales de enero prohíbe, si la casa tiene un patio interior apto, tender ropa en las ventanas o balcones si las liñas se ven desde la calle. Si no hay más remedio «deberán instalarse de la manera que resulte más discreta». También prohíbe poner adornos «de manera temeraria» en las ventanas y arrojar papeles, desperdicios y residuos de semejante naturaleza, que no especifica, a la vía pública.

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