Una mujer tiene que trabajar 80 días más que un hombre para cobrar lo mismo

EFE

Las mujeres españolas tienen que trabajar 80 días más que un hombre para cobrar lo mismo en un año, si están en paro perciben una prestación inferior y lo mismo ocurre con sus pensiones. Son datos que ha puesto de manifiesto hoy la secretaria confederal de Igualdad de UGT, Almudena Fontecha, durante la presentación, con motivo del Día de la Igualdad Salarial, del informe "Igual retribución por trabajo de igual valor". El documento distingue en principio entre las estadísticas de Eurostat -que tienen en cuenta la diferencia salarial en cómputo hora en empresas de más de diez trabajadores-, que reflejan que la diferencia salarial entre género en España es del 16,7 % (la media de la UE es del 17,1). Con esas cifras, las mujeres deberían trabajar 59 días más que los hombres para obtener el mismo salario. Destaca el caso de Alemania con un diferencia salarial del 23,3 %, mientras que Eslovenia registra un 3,2, debido, según Fontecha a que el salario mínimo es más elevado. Sin embargo, UGT recoge también los datos de la última Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística, elaborada con datos de 2009 a partir del salario medio anual, que indica que esa desigualdad se sitúa en el 22 %. Así las cosas, sería necesario que las mujeres trabajaran 80 días más para obtener el mismo sueldo que los hombres. Para Fontecha, algunas de las causas que explican las razones de esta discriminación salarial son por ejemplo la infravaloración del trabajo que realizan las mujeres, la concentración de éstas en categorías profesionales de menor retribución y el "déficit" de corresponsabilidad no sólo en el ámbito familiar sino también en las políticas públicas. Con datos de 2009, el 18 % de los trabajadores percibió menos de dos tercios de la ganancia media hora y de esa cifra, el 64,2 % fueron mujeres. Las cifras indican que el salario medio de las mujeres sigue siendo inferior en todas las comunidades autónomas y ha sido en Madrid y Castilla-La Mancha donde más ha aumentado la desigualdad, frente a Andalucía y Aragón que la han reducido en mayor cuantía. No obstante, según UGT, la brecha salarial se ha reducido a causa de una mayor pérdida de salarios más altos, en proporción a la menor pérdida de bajos salarios, aunque en todos los sectores de actividad las mujeres cobran menos. En concreto, las diferencias más elevadas se producen en actividades profesionales científicas y técnicas, donde las mujeres perciben solamente dos tercios de los sueldos de los hombres. Tampoco la alta formación de las mujeres ha conseguido eliminar estas desigualdades, lo que a juicio de Fontecha significa que las empresas no eligen a los mejores, ya que en ese caso, tendrían que contratarlas a ellas, que son las que en muchas ocasiones están mejor preparadas. Además, tienen menor acceso que los hombres a las prestaciones por desempleo, muchas de ellas por sus escasas cotizaciones, tanto en tiempo como en dinero, a causa de sus condiciones de contratación y de salario. De hecho, representan algo más de un tercio de las perceptores de desempleo y perciben un 15,40 % menos que los hombres en la misma situación. Respecto a las pensiones de jubilación la cosa tampoco mejora y es que solo un 1,42 % reciben más de 2.000 euros mensuales mientras que el ochenta % reciben menos de 700 euros y, de ésta cifra, el 37,70 %, menos de 500 euros. En muchos casos la pensión de viudedad es la única fuente de ingresos, un hecho que no ocurre con los hombres y, además las mayores beneficiarias de las no contributivas son mujeres con un 81,75 % de media.