Una granja de 40.000 gallinas empleará a 25 discapacitados

02/01/2014
ETIQUETAS:

Una granja de unas 40.000 gallinas dará trabajo a 25 personas con discapacidades física o psíquica. Es la segunda experiencia de este tipo que se pone en marcha en la isla, esta vez en el municipio de Antigua, también bajo la gestión de Adisfuer, que ya se encuentra tramitando los permisos. 
La Asociación de Discapacitados de Fuerteventura (Adisfuer) trabaja ya en el proyecto de construcción de una explotación ganadera de unas 40.000 gallinas que estará ubicada en una parcela cedida en el municipio de Antigua. La asociación se halla actualmente tramitando los permisos necesarios para poner en marcha esta granja que podría generar puestos de trabajo al menos para 25 personas con alguna discapacidad psíquica o física.
Desde hace algunos años ya, existe una explotación de características similares, aunque mucho más pequeña de la que se proyecta ahora, en la localidad de Casillas del Ángel, en el municipio de Puerto del Rosario. Esta pequeña granja, que también está gestionada por Adisfuer, cuenta con casi 16.000 gallinas de las que se encargan 8 personas. Desde su puesta en funcionamiento, ha supuesto un éxito para la integración social del colectivo de personas con discapacidad y hasta se puede decir que se ha convertido en un referente a pequeña escala para desarrollar proyectos similares en otros lugares. Del éxito de la primera experiencia surge la iniciativa de poner en marcha un proyecto similar, aunque a mayor escala, en el municipio de Antigua.
«Esta granja es el proyecto más ambicioso que tenemos en este momento. Estamos seguros de que va a salir adelante. De momento estamos trabajando para conseguir las autorizaciones, tenemos algún problema con el suelo en Antigua, pero confiamos en que se solucione. Luego habrá que buscar la financiación necesaria», manifestó Carmen López, gerente tanto del Centro Especial de Empleo Granja Adisfuer como de la propia Adisfuer.
Hoy más que nunca, con una tasa de paro que pone los pelos de punta, todo el mundo comprende que un puesto de trabajo no solo aporta ingresos económicos que alegran la cuenta bancaria, sino que sirve para que las personas se sientan más útiles. En este sentido, «el trabajo es fundamental para todos, también para las personas con discapacidad, porque favorece la integración social. Cuando empiezas a trabajar te cambia la vida, tienes tu primera nómina, haces tu vida, eres más independiente, son cosas que te ayudan y te motivan para seguir adelante con ilusión», explicó Carmen López.