Una geotermia de ida y vuelta

03/07/2014

Un estudiante de la ULL ha ideado un sistema geotérmico para una bodega que le ha valido la máxima consideración del tribunal por su el carácter innovador del proyecto. Aquí el calor que genera el sistema de refrigeración se induce a la tierra; otros buscan focos de calor en el subsuelo de Canarias para obtener energía verde. 
Giovanni Lesmes ha obtenido la máxima puntuación del tribunal que evaluaba su proyecto de fin de carrera en la Universidad de La Laguna (ULL) porque el sistema de refrigeración con bomba de calor geotérmica que ideó para una bodega en Lanzarote era el primero que se hacía pensado en la reducción del consumo energético en este tipo de agroindustria y, además,  en el respeto por el medio ambiente. La fuente de energía de este sistema es la procedente del subsuelo, denominada geotermia de baja entalpía o somera, que no requiere de grandes focos de calor para ser operativa y viable, usando una bomba de calor.
A partir de 15 metros de profundidad, la temperatura del subsuelo siempre es la misma y se sitúa entre los 18 y los 20 grados centígrados, lo que permite, por ejemplo, calentar agua para el uso doméstico. En lugar de enviar a la atmósfera el calor que extrae de la refrigeración de la bodega, lo que hace Giovanni Lesmes es transferirlo a la tierra, donde la temperatura es menor y fija. Al sustituir el sistema convencional de producción de frío y calor por este, se logra «una reducción del 70% en el consumo de energía», explica Lesmes. Además, evita la emisión a la atmósfera de 14,5 toneladas de CO2 al año, aunando eficiencia y sostenibilidad.

Variables.  La utilizada por Giovani Lesmes para una bodega ficticia de La Geria, en  Lanzarote, en la que el calor se envía a la tierra es «una de las múltiples variables que permite la energía geotérmica»; otra es la que ya se está explorando en Tenerife y Gran Canaria para aprovechar la energía que se genera en el interior de estas islas.