Una biotoxina causó la última muerte masiva de delfines

08/02/2017
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Los avances del Instituto Universitario de Sanidad Animal en la detección de biotoxinas han permitido desvelar uno de los misterios naturales más inquietantes de los últimos años: la mortalidad de once delfines en el sur de Gran Canaria en 2008. Los especialistas de la ULPGC han detectado la causa: la brevetoxina.

Misterio resuelto. La muerte de once delfines de dientes rugosos (Steno bredanensis) hace nueve años en el sur de Gran Canaria generó una investigación por parte del Instituto Universitario de Sanidad Animal (IUSA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) que ha tenido como resultado la detección de una biotoxina, la brevetoxina, como causante de la muerte de los cetáceos. Fue el último caso de mortalidad inusual masiva en la Isla.

Los delfines aparecieron en grupos pequeños o individualmente, en un estado avanzado de descomposición. Los cetáceos estaban reflotados, esto es, fueron animales que se habían hundido al morir, pero que volvieron a la superficie alrededor de una semana después, según se desprende ahora de los resultados de la necropsia practicada en la Facultad de Veterinaria de la ULPGC, por el grupo de patólogos veterinarios vinculados a la Red Canaria de Varamientos dependiente de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, y que se encarga de determinar la causa de varamiento y muerte de los cetáceos en las costas canarias.

A pesar del estado de los animales, las necropsias y los análisis en los laboratorios hacían sospechar de una muerte aguda, por alguna causa que actuó de forma muy rápida. Así, se barajó algún virus letal o una posible intoxicación. Los virus fueron descartados mediante análisis tisulares y moleculares. Pero la presencia en los estómagos de todos los animales de abundantes peces sin digerir hizo sospechar de una posible intoxicación por biotoxinas. Este hecho es relativamente frecuente en delfines en el Golfo de México, pero nunca había sido referenciado ni diagnosticado en la zona macaronésica atlántica.

«Las investigaciones nos han permitido establecer la presencia de una biotoxina letal en tejidos de los delfines, así como en los peces ingeridos por éstos, pudiendo llegar a la conclusión de la muerte aguda por Brevetoxicosis. Esta es la primera vez que se describe la muerte de delfines por esta biotoxina producida por una microalga que se acumula en los peces, aunque estos no padecen la enfermedad, con ciertas similitudes a la ciguatoxina», explicó el catedrático de Anatomía Patológica de la ULPGC, Antonio Fernández.

La especialización del IUSA en sanidad de animales marinos así como de seguridad alimentaria, ha permitido reconocer esta patología que además podría estar relacionada con los cambios globales o climáticos, que también afectan a los océanos.

El IUSA es uno de los referentes mundiales en la determinación de causas de muerte de cetáceos y en este caso, la implicación mutidisciplinar con la labor en control de biotoxinas en peces y su colaboración con centros nacionales e internacionales ha permitido resolver este enigma que se publicará pronto y se presentará en el congreso de Eurocigua en abril de este año.