'Un tranvía llamado deseo' llega al Cuyás

CANARIAS7.ES

Un gran autor. Un director insigne. Uno de esos textos que suponen cima del género dramático. Un reparto de lujo. Todos estos ingredientes se suman para dar como resultado Un tranvía llamado deseo, obra cumbre del dramaturgo estadounidense Tennessee Williams que llega al Teatro Cuyás el 3, 4 y 5 de junio bajo la dirección de Mario Gas, que vuelve a los escenarios después de una pausa de la mano de uno de los pesos pesados del teatro contemporáneo.

Vicky Peña encabeza un reparto de actores y actrices que cuenta con otros nombres propios de la escena. Roberto Álamo, Ariadna Gil, Alex Casanovas, Anabel Moreno, Alberto Iglesias, Pietro Olivera, Ignacio Jiménez, Jaro Onsurbe y Mariana Cordero completan el cartel de la segunda incursión del teatro de Williams en el Cuyás después de la representación de Gata sobre tejado de Zinc Caliente.

Sin duda alguna, se trata de una de las citas teatrales más importantes de la temporada en Canarias. Se da la circunstancia de que por estas dos obras de teatro, el autor estadounidense logró sendos premios Pulitzer. José Luis Miranda ha sido el encargado de adaptar los mordaces y siempre complicados diálogos de Williams al español y la crítica, unánime, ha destacado su trabajo.

Las entradas para disfrutar de esta obra magna del teatro mundial ya están a la venta en las taquillas del Teatro Cuyás, en la página web de Cajatique (www.cajatique.com) y a través del teléfono 902 405 504.

Las diferencias sociales, la marginación, la necesidad de ser amado o la lucha por la supervivencia son algunas de las claves de la pieza, que arranca con la llegada de Blanche DuBois a la casa de su hermana Stella. El personaje de Stella, que proviene, como su hermana Blanche, de un entorno distinguido pero decadente, vive con su marido Stanley Kowalski en un barrio de inmigrantes de Nueva Orleans, que se comunica con el resto de la ciudad a través de la ruta del tranvía Deseo. La llegada de esta nueva residente desencadena un triángulo amoroso que amenazará con destruir algo más que las relaciones familiares.

Un montaje que, según destaca Mario Gas, “recupera la obra original” ideada por Williams a finales de la década de los 40 del siglo XX. Un montaje que se aleja de la concepción cinematográfica y que abunda en la complejidad del texto de Williams a la hora de describir la decadencia social y moral a través de la relación de amor y odio de los tres protagonistas principales.