Un millón de años ajenos al mundo

La sensación es indescriptible. Somos los primeros en entrar en un misterioso mundo subterráneo, sellado al exterior hace un millón de años. Los primeros en respirar el mismo aire que inflamaba las lavas de los volcanes mientras se edificaba Fuerteventura. Es el viaje a los orígenes de Canarias.

Como todos los grandes descubrimientos, su aparición fue fruto de la casualidad. Las obras de desmonte de una urbanización en la turística localidad majorera de Caleta de Fuste (Antigua) dejaron al descubierto un pequeño agujero en la montaña. Pero para sorpresa de todos, del interior empezó a salir humo.

En realidad era vapor de agua. Una humedad de milenios condensada en el interior de un tubo formado por una antigua erupción volcánica.

El geólogo Juan Miguel Torres y el técnico de Medio Ambiente José Antonio Vera se atrevieron ayer a entrar en su interior. CANARIAS7 les acompañó. Ajenos al peligro de hundimiento de su inestable techo y a las posibles emanaciones de gases tóxicos, ante sus ojos se abrió un extraordinario mundo subterráneo, sellado al exterior hace un millón de años. Este dato ya es de por sí muy importante. Como resalta Torres, «la Cueva del Llano tiene 800.000 años y es la más antigua de la Isla, pero ésta puede ser aún más vieja».

No es la única sorpresa. En el suelo, entre extraños nódulos de hierro y manganeso, bajo excéntricas capas de sales minerales que recubren las rocas, se acumulan infinidad de huesos. Pero no pertenecen a animales conocidos. Corresponden a especies extinguidas del mundo hace dos milenios, coincidiendo con la llegada de los primeros hombres a Canarias: el ratón del malpaís (Malpaisomys insularis) y la pardela de la lava (Puffinus olsoni).

Un tesoro subterráneo por explorar

Fósiles. Dentro del tubo han aparecido restos de ratón del malpaís y pardela de la lava, las dos especies extinguidas hace 2.000 años.
Troglobios. Puede haber especies cavernícolas estrictas, que viven en total oscuridad y mueren si se les saca de estos ambientes. Son muy raras y únicas.
Troglófilos. Habitan en cuevas y desarrollan su ciclo vital dentro de ellas, aunque también pueden ser encontrados en el exterior.