Un laboratorio de contaminación

Las partículas ultrafinas que emiten la refinería, en primer lugar, y los barcos, después, son las responsables de la contaminación del aire de Santa Cruz de Tenerife. Para el Centro de Investigación Atmosférica de Izaña, la capital tinerfeña es como un laboratorio, por cuanto que convergen la refinería, el puerto y la autopista en un pequeño territorio.

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

Catorce de barrios de Santa Cruz de Tenerife reclamaron hace cerca de 10 años a la Consejería de Sanidad un estudio epidemiológico sobre los efectos de la refinería en la salud de sus habitantes. Sospechaban que las enfermedades que padecían estaban relacionados con las emisiones de gases contaminantes que salían de sus chimeneas.

El Grupo de Investigación en Ecotoxicología (Ecotox) de la Universidad de Santiago de Compostela advirtió en 2009 que la industria petrolera era la principal causante de la contaminación en Santa Cruz. Los resultados del estudio desvelaron elevados índices de emisiones contaminantes (benceno, banadio, níquel, cadmio, mercurio, plomo, criseno y benzofluoranteno) por parte de la refinería y recomendaba hacer estudios epidemiológicos. Nunca se han hecho.

Ahora, científicos del Centro de Investigación Atmosférica de Izaña vienen a certificar que las mayores concentraciones de partículas están ligadas a la refinería y que lo más peligroso de cuanto expulsan sus chimeneas son las partículas ultrafinas, de menos de 0,1 micra y compuestas por ácido sulfúrico, sulfato e hidrocarburos.