Un joven que apuñaló al exnovio de su pareja afirma que "nunca" quiso matarle

EFE

Un joven que apuñaló con un cuchillo al exnovio de su pareja en una pelea ocurrida en 2009, en Casa Pastores, en Gran Canaria, ha dicho este martes ante un tribunal jurado de Las Palmas que "nunca" quiso matarle, pese a los problemas surgidos con el fallecido, padre del hijo de ella. El acusado, para quien el fiscal pide una pena de 15 años de años de cárcel por un delito de homicidio y la acusación particular 20 años, por entender que fue un asesinato, ha negado que llevara el cuchillo en el interior de su camisa y que atacara de manera sorpresiva a la víctima, quien recibió una puñalada en la cadera y otra en el corazón. "Yo no tenía nada preparado" contra la víctima, Eulogio García Bolaños, ha manifestado el procesado, Keith P.P., de 32 años, para quien su abogado, Pedro Sánchez, solicita como máximo una pena de dos años de prisión, por entender que actuó en su defensa, colaboró con la justicia y se arrepintió de los hechos, y que indemnice a la familia con 30.000 euros. El acusado ha detallado que la pelea tuvo lugar en la puerta del comercio de su madre y la inició el exnovio de su pareja, quien, según el abogado de la defensa, era una persona "celosa", "obsesiva" y "perseguía" a su exnovia. El procesado ha dicho que para asustar a la víctima cogió un cuchillo que había en el mostrador de la tienda de su madre, pero en lugar de que con ello cesara la agresión, que era, según ha asegurado, su intención, aquél le siguió pegando, por lo que trató de clavar el arma en una pierna. También ha explicado que el cuchillo lo tenía su madre en la tienda porque sentía miedo de la víctima, pues, según ha declarado, el exnovio de su pareja había prendido fuego a su coche y quemado el comercio de su madre, quien reabrió el local el mismo día que sucedieron los hechos. El acusado ha negado también haber amenazado a la víctima a pesar de los problemas que mantenían por su relación anterior con su ex novia y por el hijo de ambos, y ha sostenido que siempre los quiso resolver de manera "correcta" y los denunció a la Guardia Civil. El fiscal, sin embargo, ha explicado al tribunal que fue el acusado quien provocó ese día, el 17 de junio de 2009, al fallecido, y que se trata de un "homicidio puro" por el que reclama una indemnización de 150.000 euros para sus herederos, que la acusación particular, ejercida por José Antonio Viejo, eleva a 180.000. La acusación particular, en representación de los padres de la víctima, ha asegurado que dispone de un "arsenal" de pruebas para demostrar que el acusado protagonizó un "ataque sorpresivo" y "directo a los órganos vitales" del fallecido. Además, entiende que la madre del acusado intervino en la pelea y, "lejos de evitarla", trató de disminuir la defensa del fallecido, pero ha aclarado que la familia de la víctima no ha querido ir contra ella y "hacer más daño del necesario", pues solo persigue que se haga justicia con su hijo, según ha señalado el letrado a un grupo de periodistas al inicio del juicio, que continuará los próximos dos días. Un juicio en el que, para sorpresa del tribunal y del público, se mostró el arma homicida errónea, pues, según el magistrado, el juzgado de Instrucción Número 2 de San Bartolomé de Tirajana, "ha cogido el primero que les ha parecido" y que no corresponde "evidentemente a las actuaciones".

Temas

Juicio