Un estudio revela que más de 22.000 hombres sufrirán hiperplasia benigna de próstata en Málaga

17/04/2017
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Un estudio realizado por el Centro Internacional de Criocirugía y Criomedicina, con sede en Málaga, revela que el 50 por ciento de los hombres mayores de 60 años sufrirán hiperplasia benigna de próstata, es decir, inflamación o aumento del tamaño de la misma, algo que afecta en la provincia a más de 22.000 hombres.

  La hiperplasia benigna de próstata es un agrandamiento no canceroso de la glándula prostática cuya prevalencia aumenta progresivamente con la edad. De hecho, menos del 10 por ciento de los hombres de 30 años tiene agrandamiento de la próstata. A los 40 años, el hombre experimenta un segundo agrandamiento.

  Según han indicado desde el centro a Europa Press, la mitad de los hombres tiene un agrandamiento de próstata a los 60 años y a los 85, el 90 por ciento de los casos sufre un agrandamiento de próstata.

  El director médico del Centro Internacional de Criocirugía,  Pedro Torrecillas, ha manifestado que son conscientes de que esta patología es inherente al desarrollo de la edad del hombre, y de ahí que desde este centro se haya desarrollado una metodología que permite actuar directamente en la próstata sin necesidad de intervenciones invasivas de cirugía.

  Este nuevo método, dentro del campo de la criocirugía y criomedicina, permite graduar la intensidad media específica a través de la técnica de congelación para tratar hiperplasias benignas de próstata, incluso muy grandes, en pacientes que por una u otra circunstancia no quieren o no pueden ser intervenidos por otro sistema quirúrgico o láser, ha indicado.

  "A través de la criocirugía se ha conseguido en el tratamiento de hiperplasias benignas de próstata un 98 por ciento de éxito en las intervenciones", ha sostenido el doctor Torrecillas, quien ha agregado que con esta técnica la recuperación "es mucho más rápida que en una intervención convencional en el quirófano".

  Los pacientes, ha dicho el doctor, "recuperan en muy pocos días su actividad cotidiana con total normalidad, incluidas las funciones sexuales".

  La técnica es muy aconsejable en pacientes con problemas severos cardiorespiratorios, próstatas que por su tamaño no pueden ser operadas con láser o Resección Transuretral normal, o bien pacientes que no quieren renunciar a una vida sexual completa.

  Esta criocirugía, que alcanza temperaturas algo inferiores a las de la criocirugía oncológica, se puede realizar con anestesia local o con sedación; se realizan en hospital de día o en la propia consulta del urólogo, "precisa llevar sonda después del tratamiento durante unos días y la característica más importante es que la función sexual se conserva plenamente, ya que el paciente no pierde la capacidad de erección ni la de eyaculación".

  Es también idónea en el tratamiento de los fibromas y quistes mamarios, que se realizan mediante control de la ecografía. Ambas pruebas se pueden realizar en la propia consulta del médico y, tras localizar el o los quistes mamarios, se punciona con una aguja muy fina y se congelan, reabsorbiéndose totalmente en unas semanas, ha puntualizado.

  El procedimiento es indoloro, ya que se puede realizar con anestesia local o con sedación, no deja cicatrices, al ser la aguja muy fina, ni marcas o deformaciones en la piel.

  Además, si se repiten los fibroadenomas, se puede repetir el tratamiento porque no deja cicatrices. A medida que la glándula aumenta, obstruye con el flujo de orina en la uretra. Esto incrementa la función de la vejiga para eliminar la orina. Con el tiempo el problema se agrava y con frecuencia la vejiga no llega a vaciar toda la orina.