Un Estatuto de consenso

El Gobierno central deja la piedra del Estatuto en el tejado del Ejecutivo canario. Toma nota de sus peticiones pero prefiere esperar la evolución del debate de la ponencia constituida en el Parlamento regional. Eso sí, hay exigencias básicas: Un amplio consenso y respeto a la Constitución.

Antes de hablar de las competencias que quiere Canarias para su Estatuto de Autonomía, el Parlamento regional tiene que llegar a un acuerdo. Así lo expresó ayer el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, que tuvo una reunión con el presidente del Gobierno canario, Adán Martín, en la capital grancanaria.

Sevilla señaló que el Gobierno está dispuesto a sentarse y ver entre las peticiones de Canarias "lo que es razonable y sensato", aunque también explicó que " no se debe tirar de la manta por las esquinas a ver quien puede más, porque esta se puede romper, lo importante es lograr una mayor gestión de lo público para los ciudadanos".

El ministro explicó que "después de las reformas estatutarias las Comunidades Autónomas tienen que funcionar mejor y España también". Para ello, Sevilla sostuvo que es necesario conceder competencias a los gobiernos regionales. Sin embargo, afirmó que "hay que dotar de más mecanismos de colaboración y cooperación para que cosas que ahora mismos hacen las CCAA de manera aislada existan espacios que permitan mayor sentido y mayor potencial a nivel del conjunto de España".

Insistencia

Jordi Sevilla manifestó que se marcha de las Islas "más sensibilizado de lo que llegó" tras la reunión con Martín. El presidente regional le volvió a insistir al que fue secretario de la pasada Conferencia de Presidentes sobre las necesidades presupuestarias del Archipiélago en materia de sanidad. Al mismo tiempo, puso sobre la mesa las competencias que, en este caso Coalición Canaria, quiere en el Estatuto tales como el control fitosanitario, en sanidad exterior, costas, el comercio exterior y la gestión de puertos y aeropuertos entre otros.

Sevilla fue muy claro al respecto y el Gobierno español esperará a las conclusiones a las que llegue la ponencia del Parlamento y explicó que sólo hay dos condiciones: Un amplio consenso y que el Estatuto sea acorde con la Constitución.

Además, Sevilla indicó que el modelo que debe primar es el de "la España democrática, plural y autonómica" y reconoció que hay distintas realidades pero que dentro de la Constitución "caben muchas realidades y en cada momento será una u otra la que prime". El ministro añadió que ahora toca "reformarlo y sobre todo rearticularlo".