Un agente manda lavar un vehículo por haber trasladado a un detenido con VIH

Un policía local solicitó bloquear el uso de un coche del cuerpo y mandó que lo limpiaran alegando que en su interior había sido trasladado un detenido enfermo de «H.I.V.» (sic). El agente hacía alusión al sida, por lo que, una de dos, o se equivocó en las siglas, porque en español se escribe V.I.H., o conoce su grafía en inglés. El policía, confundido, dado que el sida solo se contagia si se intercambian ciertos fluidos corporales con el enfermo, dejó esta orden en una nota en el tablero del coche, bajo la luna delantera, en un sitio visible, y el vehículo estaba aparcado en un lugar público porque la Policía Local usa como aparcamiento la plazoleta a la que da la fachada del Ayuntamiento que mira a San Francisco.

Ese vehículo con esa nota estuvo en el estacionamiento desde al menos el martes hasta ayer por la mañana. En cuanto el jefe de la Policía Local, Antonio Mederos, tuvo conocimiento de su existencia, ordenó su retirada inmediata. Luego habló con el agente en cuestión, que admitió su equivocación y pidió disculpas.

«Es un hecho puntual que se ha solventado sobre la marcha», apuntó Mederos, preocupado ante la mala imagen que un incidente así puede transmitir del cuerpo policial teldense. Defendió, además, la profesionalidad de sus agentes. «Me comentó que el propio detenido les advirtió de que estaba enfermo y que mandó lavarlo, entre otras cosas, porque el hombre no estaba aseado y hasta estaba orinado».

Esa nota y lo que dice no cuestiona a los policías de Telde, ni su profesionalidad ni sus aptitudes, pero sí ponen sobre el tapete de la actualidad los miedos atávicos que aún generan incluso en los servidores públicos enfermedades como el sida. Aún hay mucha gente que no tiene claro cómo se contagia, lo que genera miedos. Solo hay riesgo si hay intercambio de fluidos corporales como sangre, semen, flujo vaginal o leche materna. Según Mederos, el detenido tenía un corte en una ceja, pero la sangre seca en un asiento no contagia. El sida no se transmite a través de la saliva ni del aire, no se corre peligro por abrazar a un enfermo y besarlo, o por estar cerca de él cuando estornuda o tose. Mucho menos por compartir coche o sentarse donde antes estuvo un enfermo.