Turismo puso "sobre aviso" a los imputados

21/10/2006

El principal imputado en el denominado 'caso de Turismo' por el cobro de comisiones ilegales a agencias de viaje, Enrique Barreda, supo antes de su detención policial y por boca de un alto cargo de la Consejería de Turismo regional que la Fiscalía lo estaba investigabando.

Enrique Barreda, ex Jefe de Servicio de la Consejería de Turismo y principal imputado en el caso del cobro de comisiones ilegales a agencias de viaje, contó a su mujer y a una santera cubana que lo investigaban. Así lo pone de relieve un informe de la Brigada Provincial de la Policía Judicial, en el que se expone que «el jefe de Enrique Barreda le puso sobre aviso de la investigación de la que es objeto».

Barreda, que igual que su cuñado, Pedro Quevedo -también imputado- estaba sometido a escuchas telefónicas, «manifestó en primer lugar a su esposa, M.I.M. y posteriormente a una santera cubana llamada M.» cómo le había llegado la información.

La investigación policial recoge que fue «su jefe de Tenerife», Ignacio González López, en realidad, como dice el informe policial después, jefe de servicio de Acción Turística, el que habla directamente con Enrique Barrera. Al parecer, el director general de Turismo -Raimundo Domínguez- le había llamado a él para decírselo, y a éste «se lo había comentado el consejero», Manuel Fajardo.

"Ataque de nervios"

Enrique Barrera mantiene la conversación con su mujer y la santera el 12 de julio, un día antes de que fuera detenido, y pregunta a ambas por qué lo estarán investigando, pero es con la santera cubana con la que mantiene una conversación más larga y comprometida, a tenor de lo reflejado en la transcripción de la misma que realizó la Policía.

Barrera se desahoga con su mujer del «ataque de nervios» que ha cogido con la llamada de su «jefe de Tenerife» y a ella le dice que «su único delito es que el que hace los avales ... es mi cuñado» (Pedro Quevedo).

El funcionario no sabe en ese momento por qué lo investigan, y se pregunta por qué a él sí «y en Tenerife no». Es entonces cuando recuerda a Gabriel Tremearme "también imputado en el caso por supuesta estafa y con quien presuntamente inició el cobro de comisiones ilegales a las agencias de viaje" y lo descarta.

Documentación

A la santera, a la que su mujer le recomienda que llame para relajarse, le vuelve a contar la historia, según se recoge en la transcripción policial, y es a ella a la que explica que tal vez en la tramitación de los expedientes de las agencias de viajes que lleva él en la Consejería y su cuñado como gestor y corredor de seguros «hay algún favor de que falta una fotografía o cualquier cosa que no han traído... pero lo esencial, que es la escritura, la responsabilidad y el aval, están en todas».

Es entonces cuando le pide a la santera que le «mire» el asunto. «Mírame esto porque, chacho es que ya no sé por dónde está, ¿sabes?, como dice mi jefe, el de Tenerife, que está a favor mío, dice, esto parece una caza de brujas, una cosa que están buscando a ver que tal...».

Esta, da a entender la transcripción de referencia, «mira» y le dice a Barreda que no se preocupe, porque parece que es «cosa de empresas» pero nada contra él.

Al día siguiente Enrique Barreda y Pedro Quevedo fueron detenidos.

 

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