Treinta años del 'no' a la OTAN

¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación? Esta fue la pregunta que hace treinta años, el 12 de marzo de 1986, el Ejecutivo de Felipe González hizo a los españoles en el segundo referéndum de la democracia. Canarias votó no.

Canarias, junto con Navarra, País Vasco y Cataluña fueron las únicas comunidades que votaron contra la permanencia de España en la OTAN, frente a la posición mayoritaria del país. A nivel nacional, el sí obtuvo el respaldo del 52’5% de los votantes.

El rechazo, sin embargo, no fue unánime en las dos provincias del Archipiélago. Mientras en Las Palmas un 55% de los electores se posición contra la Alianza, frente al 38’7% a favor, en Santa Cruz de Tenerife triunfaron las tesis del Gobierno al votar afirmativamente un 48’99% frente al 44’46% del no.

En la respuesta que se produjo en Las Palmas jugaron un papel fundamental los comités anti-OTAN, que centralizaron la actividad y llevaron la campaña «barrio a barrio, puerta a puerta» con el mensaje base de que Canarias «debe ser una plataforma de paz» y no una «base militar», tal como apuntaba ayer el entonces portavoz de estos grupos, Nicolás Díaz.

La seguridad también es el argumento, para defender la tesis contraria, del diputado del Común y hace treinta años presidente del Gobierno de Canarias, Jerónimo Saavedra. «Veníamos de una tradición, durante la transición política y la clandestinidad, de Canarias como territorio neutral y neutralizado para mantener la tricontinentalidad desde punto de vista comercial, económico y político».

A su juicio, «el resultado negativo en Las Palmas se debe a que se vendió que estar en la OTAN era mantener los peligros de la guerra fría».

Saavedra señala que vio en aquella convocatoria los «riesgos» de un referéndum, al reducir las alternativas a un sí o un no. En este sentido, asegura que tiene «grabado en la memoria» como se repartían «pasquines en los colegios con obuses cayendo en el patio para que los niños los llevaran a sus casas para atemorizar a sus padres. Eran», dice, «los abusos de la campaña».

El diputado del Común nunca ha cuestionado la necesidad de que España esté en la OTAN «y menos ahora, que el peligro es el yihadismo, y no sabes donde va a estar». Por ello, insiste, «lo que necesitamos es seguridad» y la Alianza «es una barrera» contra el terrorismo islamista «a pesar de los errores cometidos».

El trabajo de los comités anti-OTAN en Canarias, y previamente el de las plataformas por la paz y la neutralidad, venía abonado por las movilizaciones que se habían llevado a cabo unos años antes contra la base de Arinaga, pero también por «los atropellos de la Legión en Fuerteventura o la descolonización del Sáhara y el peligro de que Canarias fuera utilizada por las potencias como base para operaciones contra África» subraya Díaz.

Esta preocupación, motivada no sólo por cercanía sino por el trabajo de base realizado, propició un resultado diferente en Las Palmas frente a Santa Cruz de Tenerife, dice el portavoz.

La vocación pacifista de Canarias no la exime de acoger las actividades de Defensa. Así, el Ejército del Aire viene desarrollando ejercicios -finalizan el jueves- en los que prueban la capacidad de respuesta de sus unidades de combate, con la colaboración de aviones de Bélgica, Francia, Alemania y EEUU y de otros medios de la OTAN.