'Tomasín' llega a la escuela

Tomasín ha llegado al colegio Illera de la Mora, en La Atalaya de Santa Brígida. El baifo nació hace más de una semana y fue bautizado con el nombre de uno de los los fundadores de la Peña del Barro en el municipio, amigo del conserje del centro, que ha creado un huerto-granja escolar.

Cerca de 300 alumnos de 3 a 12 años del citado centro han tenido el privilegio de haber aprendido durante este curso el amor hacia los animales y las plantas, gracias al proyecto impulsado en el colegio desde hace tres años. Todos los animales tienen el nombre de los maestros, como Manolo, Conchi o Cari como la jefa de estudios. Sólo se salva la directora, Amparo Morente, ya que hasta un macho cabrío se llama Javier, como el conserje, principal artífice del huerto que ha ido creando poco a poco con sus propias manos con maderas de postes de luz recicladas. En 3.000 metros cuadrados de ladera, se ha creado todo un parque en el que los niños disfrutan del contacto directo con la naturaleza. Durante una de las visitas, los pequeños entran en el huerto en fila, dirigidos por sus maestras, y lo más callados posible para no asustar a los animales. El travieso de Daniel lidera el grupo, que camina por el Paseo del Nisperero y la Meseta del Drago, rodeados por flora autóctona y plantas frutales, debidamente descritas en letreros y que ayuda a que los niños a diferenciar los olores, entre otras cosas.

No obstante, las principales protagonistas de la granja son las cabritas Niebla y Copito de Nieve, a quienes los niños no tienen miedo porque «ya somos grandes», comentó Raúl, quien, al igual que sus compañeros se ha quedado maravillado con la última novedad, el baifillo Tomasín. «Sólo falta un camello y un caballo», protestó María. La rifa del burro. Gracias a una rifa entre los padres, el centro recibirá próximamente una burra que se llamará Tirma. Además, el conserje Javier Cabrera prevé crear una zona de minigolf, una zona para jugar a la petanca y un bolichódromo. Los animales no tienen vacaciones, así que el colegio impartirá en julio un curso llamado Verano en movimiento para niños de 3 a 13 años. Las actividades estarán relacionadas con la agricultura y la ganadería, entre otras, según la directora, que se mostró a favor de que niños de otros colegios de la Isla visiten la granja para compensar lo que se enseña en el aula.