Tiburones que nadan en Canarias

29/11/2005

De las más de 400 especies de tiburones que existen, en las aguas canarias viven habitualmente 50, que ocupan hábitats muy diferenciados y repartidos desde la superficie hasta lo 2.500 metros de profundidad.

<p>Alberto Brito Hernández, catedrático de Zoología de la Universidad de La Laguna y uno de los principales investigadores canarios de escualos, asegura que una de las grandes incógnitas que rodean a esta especie es que aquellos tiburones que habitualmente son agresivos en otras latitudes al estar <strong>en aguas canarias no suelen atacar</strong>. Es el caso de los <strong>tiburones tigre o martillo</strong>. &quot;No sabemos la causa, pero puede estar relacionada con la temperatura fría del agua, que incluso hace que se muestren huidizos en cuanto se aperciben de la presencia del hombre&quot;.</p> <p>De hecho, Brito refiere que no se conocen casos de ataques directos. &quot;Hay casos muy raros en los que podríamos decir que los ataques han sido casi <strong>provocados por el hombre</strong>. Se han producido cuando los buceadores con fusil se pegan al cuerpo los peces que han cazado y que van soltando sangre. Entonces, los tiburones van a comerse el pez, pero puede que muerdan al submarinista. Pero eso se produce por el comportamiento inadecuado de éste, que debería llevar las piezas lejos del cuerpo, atadas con un cabo&quot;.</p> <p>Otros casos de pequeños sustos más que de ataques en sí se han producido recientemente, en Tenerife, con tiburones ángel o angelotes. &quot;A principios de verano, las crías suelen estar echadas en el fondo, cerca de la orilla, y algún bañista los pisa y ellos responden con una mordida, pero siempre son heridas mínimas&quot;, cuenta Alberto Brito. </p> <p>Precisamente el <strong>angelote</strong> es una de las especies que vive cerca de las orillas canarias, junto con los cornudos o tiburones martillo, los jaquetones. los cazones (que ni siquiera tienen dientes) y tiburones azules pequeños. &quot;A veces <strong>entran en una playa, medio perdidos, pero se dan media vuelta y se alejan</strong>&quot;, relata Brito. </p> <p>En aguas abiertas, más lejanas, viven los <strong>marrajos, que son parientes del tiburón blanco</strong> y, por tanto, más agresivos, pero no interactúan con el hombre. Además, de día están en las profundidades y de noches salen a la superficie.</p> <p>Por último, suelen visitar de paso las aguas canarias el tiburón ballena, que es el más grande ya que puede alcanzar los 18 metros, pero sólo come plancton y peces. Otro visitante habitual es el tiburón peregrino, siempre ejemplares pequeños, y el tiburón blanco, el más peligroso, que es muy raro de ver y se mantiene permanentemente en aguas lejanas.</p> <p>&quot;La presencia de tiburones en Canarias es un <strong>gran atractivo turístico</strong>, dado que muchos buceadores se acercan a conocerlos de cerca, sabiendo que no les van a atacar&quot;, indica Brito. &quot;Si uno es respetuoso con ellos, no entrañan ningún peligro&quot;.</p> <p>&nbsp;</p> <p><strong>Siete sentidos</strong> </p> <p>Una de las principales características de los tiburones es que son el único animal que posee siete sentidos. Y es que, a los seis humanos, añade el poder leer y orientarse a través del campo magnético que genera la tierra, gracias a los órganos de Lorenzini. </p> <p>&quot;Situados en el rostro, les sirven también para alimentarse, porque detectan la bioelectricidad que surge de al musculatura de los peces cuando se mueven&quot;, cuenta el catedrático.</p> <p>Por añadidura, cuentan, como todos los peces, con la facultad de detectar las ondas mecánicas que se desplazan por el agua, gracias a que en los flancos de su cuerpo poseen unos órganos sensoriales que se lo permiten.</p> <p>Todo unido al tacto, gusto, una vista en mejores condiciones de lo que siempre se ha creído, un olfato potentísimo y un oído con el que escuchan sonidos graves producidos a un kilómetro de distancia. </p> <p><strong>Terapéuticos</strong> </p> <p>Entre las grandes incógnitas que rodean a los tiburones, además de la ya citada, Brito menciona el hecho de que estos animales apenas padecen cáncer. &quot;Es algo muy extraño, y los investigadores creemos que ésto ocurre porque son muy estables genéticamente, que ha experimentado pocos cambios en millones de años, lo que hace que tengan muy bajo nivel de tumores&quot;. De hecho, laboratorios norteamericanos estudian su aplicación a la salud humana.</p> <p>Funciones terapéuticas también tienen sus corneas y sus cartílagos, con los que se crean medicamentos para enfermedades reumáticas.</p>