Técnicas nucleares permiten desde esterilizar insectos a conocer edad agua

EFE

Datar aguas subterráneas de un millón de años, identificar obras de arte falsas o esterilizar a insectos son algunas de las múltiples aplicaciones de la tecnología nuclear expuestas este miércoles en Madrid por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

El geólogo de esta agencia de la ONU, el español Luis Araguas, que trabaja desde hace más de veinte años en el desarrollo y uso de métodos isotópicos en el campo de la hidrología, ha ofrecido hoy una visión general de los usos de las técnicas nucleares en campos como el medio ambiente, el arte, la agricultura o la medicina.

En el terreno medioambiental, los isótopos presentes en el agua y en las sustancias disueltas dan información sobre el origen, flujos y la historia del agua, unos datos esenciales para conocer, por ejemplo, si un agua es "vieja" o "joven".

De esto último se deduce si una determinada masa de agua se renueva o no, de vital relevancia de cara a su gestión sostenible posterior, ha indicado el experto, que ha participado en un curso sobre tecnología nuclear organizado por el Foro de la Industria Nuclear Española (patronal).

La desintegración del carbono 14 y de otros isótopos es la que permite la datación del agua subterránea, cuya edad varía desde días hasta cientos de miles de años e incluso más de un millón de años, como es el caso del agua del acuífero de Nibia, en el desierto de Egipto.

Otra aplicación, ha explicado, se desarrolla en el control de plagas de insectos mediante la esterilización de los mismos, una técnica que se lleva utilizando desde hace varias décadas.

Concretamente, Araguas se ha referido la lucha contra la mosca de la fruta que destroza millones de hectáreas de cosecha y ocasiona millonarias pérdidas, y a cuyos machos se irradia con rayos gamma en laboratorio y después se les suelta en el campo.

"Ello reduce drásticamente la población de la mosca de la fruta y en ocasiones se acaba con ellas", ha añadido Araguas.

Lo isótopos también ayudan a una mejor gestión conjunta del suelo, el agua y la planta, ya que es posible "marcar" un fertilizante con el isótopo nitrógeno 15 "y observar cuánto utiliza y qué proporción se pierde en el agua o en el suelo".

De este modo, ha agregado, se puede conocer con exactitud qué cantidad de fertilizante es realmente necesario para la planta y conseguir con ello, además, un menor impacto medioambiental.

Asimismo, ha dicho Araguas, se pueden utilizar los isótopos para conseguir una mayor tasa de mutación natural de la planta para mejorar su rendimiento (sin tocar su ADN).

En el terreno del arte, las técnicas nucleares se utilizan para verificar la autenticidad de las obras de arte y confirmar el fraude, así como para contribuir a la conservación del patrimonio cultural.

Los rayos X se aplicaron por primera vez al estudio de un cuadro en 1895 en la Universidad de Munich, pero fue a partir de 1914 cuando se comenzó a utilizar de forma sistemática.