Stipo Pranyko llena La Regenta con su pasión por la nada

La Regenta se llena del enigmático silencio que desprende la obra de Stipo Pranyko (Bosnia, 1930). El creador, feliz por haber encontrado su lenguaje artístico, exhibe muchas de las obras realizadas durante los 23 años en los que vivió en Lanzarote junto a trabajos más recientes.

A sus 85 años, el artista  bosnio sigue irradiando energía. De hecho, junto a trabajos realizados en Lanzarote entre 1989 y 2012, expone trabajos más recientes, algunos hechos hace solo unos días. «En cada sitio donde he vivido, he cambiado mi forma de trabajar. En Munich, ya con 85 años, sé que no tengo mucho tiempo, pero tengo muchas ideas y ganas de hacer obras. Ahora he encontrado una forma de trabajar muy rápido. Algunos dibujos en gran formato los he hecho en diez minutos», explicó el creador en la presentación de esta exposición que ya se pudo ver hace unos años en Tenerife Espacio de las Artes.

La exhibición reúne instalaciones, pinturas, dibujos y esculturas realizadas por el balcánico entre 1965 y este mismo año.

Pranyko recupera material de desecho: telas viejas, listones rotos, bastidores, herramientas... Los desnuda, los desprovee de significado y de color, y crea con ellos composiciones donde nunca falta la tensión. «Me encantan los garabatos. Para mí son la libertad total», confiesa este autor cuyos dibujos son «presentativos, no representativos», surgidos sin un concepto ni una pretensión expresiva preconcebida. Y es que, para Pranyko, el tema es lo de menos.

En su obra reciente prefiere buscar la calidad de la línea. «El dibujo no representa nada más que a sí mismo. Eso me permite experimentar una extrema libertad», comenta Pranyko, protagonista de las fotografías de Sergio Molina y Karina Beltrán que se exhiben junto a su trabajo. «Su obra me encanta. El silencio, la nada... Es muy zen. Te vas a casa con sensación de placidez», afirma Beltrán.

El vacío es una parte importante del trabajo del bosnio. «Nada es más que todo», comenta Pranyko para explicar su predilección por el blanco. Un color que le sirve para su propósito; llevar los objetos a un plano inmaterial. «Los colores son relativos, pero el blanco es absoluto», apunta este «hombre viejo y, sin embargo, artista joven», como lo define el comisario de la muestra y conservador del TEA, Isidro Hernández.

Sus piezas establecen fuertes dinámicas internas. Los objetos se relacionan entre sí a través de bolsas marsupiales, repeticiones, texturas contrastadas, tensiones y equilibrios delicados. Pranyko se interesó en la búsqueda del movimiento por su admiración hacia los futuristas italianos, una influencia que se avivó durante los cinco años que residió en aquel país. No obstante, su interés en formar y deformar, más que explorar las posibilidades del movimiento, busca indagar en la libertad artística. «Soy antiacadémico», dice este nómada que quedó atrapado por la sencillez de la cotidianidad de Lanzarote, en contraste a la «vida americanizada de la Europa central».

FICHA DE LA EXPOSICIÓN

Qué. Pintura, instalaciones y escultura de Stipo Pranyko, junto a fotos de Sergio Molina y Karina Beltrán, y un vídeo de David Delgado.
Cuándo. Hasta el 4 de abril. De martes a viernes de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas. Sábados de 11.00 a 14.00 horas. Domingos, lunes y festivos, cerrado.
Dónde. En La Regenta.
Niños. El 13 de febrero, a las 18.00 horas, inauguración infantil.
Cuánto. Entrada gratuita. La muestra contó con un prespuesto de 5.000 euros.