Sin leer ni escribir con 12 años

18/10/2010

Agustina Reyes lleva más de tres años luchando para que su hija tenga las mismas oportunidades de aprendizaje que el resto de chicos de su edad. Alega que la niña apenas sabe leer y escribir con 12 años por la «dejadez» de profesores. Educación asegura que la niña tiene dificultades y que recibe atención especial.

Tiene 12 años, estudia 6º de Primaria y el próximo año comenzará sus estudios en un centro de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), pero según su madre, Agustina Reyes, la niña se tendrá que enfrentar a un nivel educativo superior sin apenas saber leer ni escribir debido a la «mala gestión» que se ha hecho con ella desde la Consejería de Educación del Gobierno canario.


Agustina cuenta que «lleva luchando» por la educación de la menor desde hace tres años, cuando ésta estudiaba en el CEIP María Muñoz, y que la situación sigue siendo la misma en el colegio de Educación Primaria Doramas, en Agüimes. «La niña comenzó a decirme que no reconocía las letras y que no sabía ni leer ni escribir. Ahora mismo tiene un nivel de 1º de Primaria, y tiene que recibir clases de apoyo».
 

Para Agustina, el problema no se encuentra en un posible retraso físico ni mental de su hija, ya que cuenta con informes médicos y psicológicos que así lo afirman. En concreto, tiene en su poder un informe del área de Neurología Infantil del Hospital Materno Infantil de la capital grancanaria con fecha de 29 de marzo de este mismo año en el que se descarta que la niña tenga algún tipo de retraso.

«Mi niña sigue esperando por una valoración que determine si necesita acudir a algún centro especial para recibir otro tipo de apoyo, sólo pido eso». Sin embargo, desde la Consejería de Educación del Gobierno canario aseguran que la niña tiene dificultades y que recibe atención especial.
 

Para conseguir ese informe que valore las capacidades de su hija, Agustina ha presentado escritos ante el área de Inspección Educativa del Gobierno canario, los centros educativos donde ha estudiado su hija y hasta en el Diputado del Común, pero insiste en que no ha recibido respuesta.

«En el colegio donde estudia ahora me dicen que el informe lo tiene que hacer el orientador, pero resulta que está de baja y todavía no ha vuelto. Me siento totalmente engañada, me duele la piel cada vez que voy a hablar con ellos».