Seis muros se caen al año en la capital

23/02/2007

Las Palmas de Gran Canaria registra cada año seis episodios de caída de muros de contención y corrimientos de tierras. El dato se conoce el día en que se cumple el aniversario del derrumbe de Pancho Guerra, en el barrio de San Antonio. En aquel suceso murieron tres personas.

La capital se despierta hoy con uno de los recuerdos más amargos de los últimos tiempos: el del desplome del muro de Pancho Guerra, un hecho que causó la muerte a tres personas y obligó a desalojar una decena de viviendas del barrio de San Antonio.

El dramático aniversario coincide con la finalización del estudio histórico encargado por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) sobre este tipo de incidentes así como prácticamente con la culminación de la fase de instrucción por parte del juzgado de Instrucción 5 de Las Palmas de Gran Canaria.

Del análisis efectuado por los especialistas del departamento de Geografía de la ULPGC en el periodo comprendido entre 1985 y 2006 se desprende que cada año se producen seis eventos similares en cuanto al desarrollo -no en cuanto a sus consecuencias- al de Pancho Guerra, cuyos vecinos evocan hoy.

Ésa es la media pero, desde luego, ha habido años mucho peores. En 1988, 1989 y 1999 se contabilizaron dieciocho casos de desplomes de muros, desprendimientos y corrimientos de tierra, casi siempre relacionados con el azote de temporales, según se recoge en el estudio de 31 páginas encargado a los geógrafos de la ULPGC.

La década de los 90 fue la peor de las tres estudiadas debido a las fuertes lluvias y la intensidad de los vientos.

De hecho, las precipitaciones y otros fenómenos meteorológicos adversos son la principal causa de los derrumbes de muros de contención. A continuación le siguen, por orden decreciente, obras de excavación y derribo en solares anexos al del desplome; defectos de construcción; conservación defectuosa y, en último lugar, la rotura de redes de abasto y alcantarillado.

En cuanto a los desprendimientos y el arrastre de materiales, la causa principal está más relacionada con la acción del hombre que con fenómenos naturales.

El informe también señala en uno de sus últimos apartados que las actuaciones emprendidas por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en los últimos años ha sido el correcto para reducir este tipo de eventos y cita, entre otras medidas, la inyección de hormigón para estabilizar muros, la creación de cunetas de tierra y el tratamiento de laderas.

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